Los lunares dentro de la estética cortesana de los siglos XVII-XVIII.

1725's. Miguel Jacinto Meléndez.  Isabel de Farnesio.

1725’s. Miguel Jacinto Meléndez. Isabel de Farnesio.

A finales del siglo XVII se pone de moda pintarse lunares en el rostro y luego, pegarlos. Según algunos autores, lo hacían para ocultar las marcas dejadas por la viruela, enfermedad muy extendida en la época. Estos lunares, recortados en tela de seda o terciopelo negro, se colocaban cerca de los ojos, junto a los labios, en las mejillas, en la frente, en el cuello y en los pechos. Los utilizaban tanto los hombres como las mujeres.At the end of the 17th century the Fontange took over the palissade form and style, wide and forward-tilted.The Fontange cap has different forms, when it reveals the ears, it is called effrontée (shameless).Ex-voto_a_sainte-genevieve_-Detail-Largilliere

En Francia se les dio el nombre de mouche (“mosca”). La costumbre de los lunares pasa a formar parte del galanteo de la corte y se utilizaron de múltiples formas (estrellas, círculo y corazones). Las damas y los caballeros se los colocaban cuando iban a fiestas y, guardando otros en un pequeño estuche, podía cambiar la disposición de los mismos al antojo de su dueña o dueño.

Estos lunares, recortados en tela de seda o terciopelo negro, se colocaban cerca de los ojos, junto a los labios, en las mejillas, en la frente, en el cuello y en los pechos. Los utilizaban tanto los hombres como las mujeres.

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Estuches ‘porta parches’ del siglo XVII

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