Los peinados femeninos de finales del siglo XVIII.

El peinado se convirtió, a finales del siglo XVIII, en uno de los principales elementos de la moda del conjunto femenino y a su servicio se ponían toda la imaginación y fantasía posibles. Aparecen nombres de peluqueros como Legrós y más tarde Leonardo Autier, quienes han quedado en la historia del vestir como personajes famosos y muy demandados por su arte con el peinado.

1780. V. Erichson.  Juliana Maria de Braunschweig Wolfenbuttel, reina de Dinamarca

1780. V. Erichson. Juliana Maria de Braunschweig Wolfenbuttel, reina de Dinamarca

La costumbre de empolvar los cabellos con harina de arroz se había generalizado en hombres, mujeres y niños desde la corte de Luis XV (1715-1774), lográndose un tono grisáceo que brindaba a todos los cortesanos un aspecto de vejez, siendo éste el ideal de belleza al cual todos aspiraban. Se trata de la conocida como “estética de la vejez” la cual llega a extremos en la etapa correspondiente al reinado de Luis XVI (1774-1789).

1778 Gallerie des Modes SOMBREROS

1778 Gallerie des Modes SOMBREROS

Tanto lo complejo del peinado como lo incómodo y demorado del proceso de empolvamiento, hacía impensable que las damas se arreglaran el cabello diariamente… ni semanalmente. Esto provoca la generalización del uso de las cofias de tela llevadas inicialmente para dormir y estar en casa y, ahora convertidas en tocado admitido para cualquier ocasión no formal. Una consecuencia añadida de esta moda fue la multiplicación de insectos y alimañas que convivían dentro de cada monumental peinado, buscando refugio y alimento.

1780. Alexander Roslin. Dama desconocida

1780. Alexander Roslin. Dama desconocida

1775. Anónima. Maria Antonieta

1775. Anónima. Maria Antonieta

1786. Cabinet des Modes

1786. Cabinet des Modes

Algunas voces de cordura se rebelaron contra esta costumbre por poco higiénica, y otras por el gasto ostentoso y excesivo de harina de arroz o trigo mientras el pueblo moría de hambre y se agotaba el tesoro público.Los excesos insospechados que alcanzó el mundo de la apariencia en la vida cortesana a finales este siglo, reflejan el agotamiento de una clase que estaba a punto de presenciar un hecho de gran alcance que transformaría las estructuras de la sociedad francesa y que influiría también en los ideales estéticos y en las formas del vestir: la Revolución Francesa de 1789.

1780 Twelve fashionable head-dresses

1780 Twelve fashionable head-dresses

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