Melodrama. El camino hacia el realismo en la escena.

El melodrama, concebido como literatura aparece originariamente en Francia, en el contexto histórico o social de la Revolución Francesa y se consolida en los años siguientes impregnando el drama romántico de pretensiones artísticas más elevadas. Debido el desarrollo que había logrado la burguesía, en el teatro se imponían gradualmente los elementos realistas que encontraron su expresión en el drama burgués, con el sentimentalismo que le era característico, con un enfoque democrático, como reflejo de los ideales propios de la clase que llevó a cabo la revolución.

Melodrama (término que procede del griego y significa “drama cantado”) tiene como característica principal el exagerar los aspectos sentimentales, tristes y dolorosos de las situaciones con la intención de conmover al público de manera superficial. Su estructura dramática puede considerarse originada en las tragedias familiares de Eurípides o Shakespeare, y en el drama burgués, combinando elementos de la tragedia y la comedia. El melodrama defiende un tipo complejo de espectáculo escénico que potencia la maquinaria escénica con espectáculos que incluyen escenas de combate, baile y música.

El melodrama requería nuevas modalidades a los actores. Escrito en prosa, abundante en diálogos rápidos y llenos de viveza, el melodrama no admitía la declamación semi-cantada del clasicismo y reclamaba un cambio en la pronunciación, una manera de hablar cotidiana, llena de emociones. Mostrando en escena a gente sencilla y no a reyes y héroes, el melodrama rechazaba el modo de andar, lento, solemne y majestuoso de las gestualidad escénica clasicista, el melodrama representa la forma más popular de teatro jamás producida. La trama se centra en torno a un conflicto entre un protagonista virtuoso y un malvado villano. El héroe salva una serie de dificultades aparentemente insuperables antes del triunfo final. Por encima de todo, el melodrama exigía a los actores mostrar en escena a hombres vivos, con su gestualidad y movimientos reales y, por supuesto, vestimenta sencilla.

La actriz Fanny Kemble en "El Mercader de Venecia"

La actriz Fanny Kemble en “El Mercader de Venecia”

Charlotte Saunders Cushman y Susan Cushman, en "Romeo y Julieta".

Charlotte Saunders Cushman y Susan Cushman, en “Romeo y Julieta”.

1878. Henry Irving y Ellen Terry,  famosa pareja del teatro inglés

1878. Henry Irving y Ellen Terry, famosa pareja del teatro inglés

La actriz Rachel, en el papel de Camille de Corneille. Gradualmente, el vestuario escénico comienza a adquirir veracidad histórica

La actriz Rachel, en el papel de Camille de Corneille. Gradualmente, el vestuario escénico comienza a adquirir veracidad histórica

Con el melodrama, se pasa a la gradual adecuación histórica en el vestuario, algo que ya había comenzado en la escena francesa con las reformas de Talma y otros actores que reclamaban mayor realismo en la escena. La precisión histórica en el vestuario se comienza a establecer como norma entre 1830 y 1850. Atrás quedarían los personajes vestidos de manera cortesana, las Julietas comenzarán a ser vestidas según la época en que se desarrolla la acción y de acuerdo al carácter…los Romeos según el estilo renacentista italiano y no con las casacas y pelucas de la moda cortesana del XVII-XVIII… Poco quedaría para la aparición del realismo y naturalismo escénicos….

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s