LOS GUANTES…lujo para las manos… (parte I)

El guante es una prenda, cuya finalidad es la de proteger las manos o el producto que se vaya a manipular’. Con esta definición, podemos entender que hayan existido siempre guantes para oficios, deportes y profesiones como jardinería, cirugía, podología, agricultura, boxeo, ciclismo, alpinismo, equitación, esgrima…entre otras muchas.

Asimismo, su uso es necesario para la protección de las manos de las temperaturas extremas…pero…, los guantes han sido también un complemento como parte de la moda siendo un objeto de gran valor como signo de distinción.

El origen de los guantes se remonta a la prehistoria, cuando los habitantes de las zonas frías tuvieron la necesidad de proteger sus manos contra los rigores de la nieve, el hielo y los vientos polares y se cubren las manos con telas o pieles. Pero también el uso de guantes estaba muy difundido entre otros pueblos de Asia Menor, y tanto etruscos como egipcios conocían su uso en la antigüedad.

Miniatura de la Edad Media

Miniatura de la Edad Media

En el siglo IV, para los caballeros el guante fue un artículo de lujo, símbolo de elegancia y distintivo de casta. Durante la Edad Media, la armadura de los hidalgos incluía manoplas de acero. En algunos textos del siglo XII, como el Cantar de Roldán, el guante desempeño un papel importante, ya que entregar un guante a un hombre era lo mismo que confiarle una misión.

En el siglo XIII es ya el guante un accesorio imprescindible en el guardarropa de ambos sexos, integrándose de lleno a la moda. La forma, por tanto, comienza a variar según las tendencias estéticas de cada etapa. Proliferan los talleres y artesanos especializados en realizar los guantes. Los fabricantes emplearon diversos materiales para confeccionarlos con variadas formas. En su realización se usaron toda clase de pieles y telas, tales como terciopelo, gamuza, conejo, cordero, cabritilla, marta, nutria, perro, lobo, zorro, gato, liebre, ciervo y búfalo. También se engalanaron con botones, encajes, perlas y piedras preciosas.

1471. Piero del Pollaiulo. Galeazzo Sforza, dique de Milán. Retrato y detalle

1471. Piero del Pollaiulo. Galeazzo Sforza, dique de Milán. Retrato y detalle

Como evidente objeto de lujo, marcaba el estatus del individuo y debía ponerse en valor la posesión de tan preciada prenda. Durante los siglos XV y XVI, en todos los retratos de los nobles se observan los guantes aunque no los llevaran colocados sobre las manos.

1534-35. Holbein el joven. Retrato de Charles de Solier, Lord of Morette.

1534-35. Holbein el joven. Retrato de Charles de Solier, Lord of Morette. (detalle)

1560. Sánchez Coello. Isabel de Valois (detalle)

1560. Sánchez Coello. Isabel de Valois (detalle)

1571. Sánchez Coello. Ana de Austria (detalle)

1571. Sánchez Coello. Ana de Austria (detalle)

1631  Mytens, Daniel the Elder. Carlos I de Inglaterra (detalle)

1631 Mytens, Daniel the Elder. Carlos I de Inglaterra (detalle)

En el siglo XVII la moda masculina de clara influencia de la guardia real, incluye el uso de los guantes de grandes manoplas; a finales del siglo, la moda versallesca impone guantes con decoración más profusa, como complemento del ‘habit à la française’ promovido por el Rey Sol.

Guante original del siglo XVII

Guante original del siglo XVII

Guantes del siglo XVII

Guantes del siglo XVII

Siglo XVIII. Taller y patrón de guante.

Siglo XVIII. Taller y patrón de guante.

Sobre su uso en la etapa burguesa del traje se necesitará otra publicación…

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