JOAN CRAWFORD – Tres estilos de moda, una actriz y muchos fotogramas

047-joan-crawfordLucille Fay Le Sueur, más conocida como Joan Crawford (Texas, 1905 – Nueva York, 1977), fue una de las pocas super estrellas de la época muda en adaptarse al cine sonoro en Hollywood. Es también una de las pocas actrices cuya imagen a través del fotograma, ha servido para promover tres estilos diferentes de la moda del siglo XX.

Considerada la décima estrella femenina de todos los tiempos por el American Film Institute, ha legado una historia bastante intensa desde antes de convertirse en estrella y durante su periodo de gran diva del cine de Hollywood. Camarera, bailarina de musicales, doble de actrices consagradas hasta que, ya casada con Douglas Fairbanks Jr. impulsó su carrera hasta el éxito.

Se dice que llevó una de las vidas sexuales más promiscuas de Hollywood, no sólo con hombres sino también con mujeres. Trabajó en total en más de cien películas y poseía un temperamento muy fuerte que le valió numerosos roces con distintos personajes. Su boca ancha, su rostro cuadrado y sus inmensos ojos la convirtieron en una de las actrices más carismáticas y con mejor registro dramático de Hollywood.

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Joan Crawford

Joan Crawford

“Our Dancing Daughters” (‘Vírgenes modernas’, Harry Beaumont, 1928)

“Our Dancing Daughters” (‘Vírgenes modernas’, Harry Beaumont, 1928)

Cuando Joan se incorpora de lleno a la carrera como actriz a mediados de los años 20’s, el estilo garçonne ya estaba consolidado. La actriz poseía una especial capacidad de captar las tendencias de los tiempos: supo que esos años debía encarnar el espíritu de la chica moderna. Con su pelo recortado, su actitud de constante alegría y una vestimenta de moda, supo seguir el estilo ‘flapper’ en películas como “Our Dancing Daughters” (‘Vírgenes modernas’, Harry Beaumont, 1928) y “Our Modern Maidens” (1929).

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936full-joan-crawfordPero en los siguientes años la moda se trasforma: de la imagen de la ‘chica de la era del jazz’ se da paso a la silueta sinuosa de los primeros años de 1930, donde actrices como Greta Garbo lograron encajar a la perfección ese ideal. Es entonces cuando se inicia la relación entre Joan Crawford con el diseñador de vestuario Gilbert Adrian. A lo largo de los años que van entre 1929 a 1941 y en 31 películas, el diseñador contribuyó a crear la imagen de glamour, estilo y sofisticación, a través de una gran variedad de trajes deslumbrantes. El físico de Joan Crawford era muy diferente al de Greta Garbo: poseía una estructura ósea muy robusta con anchos hombros. Contra esto debió luchar Adrian para poder “encajarla” en la silueta requerida por la moda de finales de los 20’s y principios de los 30’s. …

"I live my Live" (1935). Joan crawfor con vestuario de Adrian

“I live my Live” (1935). Joan crawfor con vestuario de Adrian

En las películas rodadas entre 1928 y 1931 Joan Crawford logró adecuarse en el estilo de la moda vigente, gracias a ello y su fuerza interpretativa la imagen de la actriz se fue introduciendo en la pupila de un, cada vez más numeroso, público seguidor de sus películas.

“Letty Lynton” (Clarence Brown 1932)

“Letty Lynton” (Clarence Brown 1932)

Llegado el año 1932, Adrian dio un vuelco a la imposición del estilo sinuoso de la silueta femenina. Con gran audacia (y con temor del rechazo del público), aprovechó la línea natural de los hombros de la Joan Crawford y los potenció. Con el vestido de organdí blanco diseñado para el personaje que interpreta en “Letty Lynton” (Clarence Brown 1932), Adrian se adelanta a la moda que sería consolidada años más tarde.

Las mangas a base de volantes superpuestos resaltaba la parte superior del cuerpo definiendo una nueva silueta. Es precisamente este vestido –acuñado como “Letty Lynton dress“- el que ha quedado registrado en la historia como uno de los claros ejemplos de la influencia del cine en la moda: fue reproducido hasta en 500,000 veces para ser ofertado por los almacenes Macy’s a sus clientas…).joaneyes

Poco a poco, a medida que pasan los años de la nueva década y a la par que el país recibía las consecuencias del ‘crack’, la imagen de Joan Crawford se transformó. Ya no representaba a la chica de los ‘alegres 20’s’ ni tampoco a la femme fatale de los 30’s, poco a poco se perfilaba la identidad de mujer dura, ambiciosa y decidida, la cual toma forma en cada personaje que representaba. Sin perder su sex appeal, se transforma su rostro y su silueta hasta dejar establecida una imagen única, sello de una identidad propia que solamente es matizada según el papel que interpreta.joanfemeninajoanmasculina2

Con Adrian a la cabeza, el equipo de imagen de los estudios hace posible esta transformación: resaltan en su rostro sus mejores atributos faciales (ojos grandes, labios anchos, pómulos altos) y, una vez generalizada la moda de los amplios hombros, incorporan hombreras en su vestuario para acentuar su ancha espalda, rematando el efecto con el uso de una variedad de sombreros de ala ancha para centrar la atención en sus ojos.936full-joan-crawford (1)

Annex - Crawford, Joan (Sadie McKee)_02Tal vez más que cualquier otra actriz, Joan Crawford entendía que su imagen era la clave de su éxito. En el apogeo de su carrera en la década de 1930, se esforzó para moldear y cultivar su mirada, y dedicó su vida a mantener su apariencia. Ejercicios sistemáticos, un régimen estricto y un constante cuidado de la piel masajeando todo el cuerpo con hielo, era la rutina de su cotidianidad. Crawford también demuestra un gran interés porque el fotógrafo del estudio, George Hurrell, saque lo mejor de ella…Identificaba dónde debía caer la luz en su rostro para mejorar la imagen y así demostraba gran paciencia pasando horas y horas sentada para las fotografías de de publicidad con Hurrell, vestida con los mejores diseños de Adrian. El resultado de esas sesiones son esas imágenes clásicas y atemporales de la actriz en la década de 1930 que constituyen, junto con sus filmes, uno de los legados más duraderos de Crawford.

Después de su salida de la MGM en 1943, Joan Crawford no volvería a alcanzar las alturas estilísticas de su apogeo década de 1930. Sin embargo, ella insistió en retratar a la mujer en consonancia con la era de la posguerra y exigió un vestuario simple y sencillo. Para su papel en “Mildred Pierce” (‘Alma en suplicio’, Michael Curtiz, 1945), se vio a Crawford comprar ella misma sus conjuntos en “Sears” con el fin de lograr un aspecto lejos del glamour y el lujo de sus años de MGM. Sin embargo, los elementos de su estilo antiguo se mantuvieron, haciendo que el director Michael Curtiz se lamentara, recriminándola: “Tú y tus hombreras malditas!”

Mildred Pierce" (‘Alma en suplicio’, Michael Curtiz, 1945)

Mildred Pierce” (‘Alma en suplicio’, Michael Curtiz, 1945)

Joan Crawford continuó haciendo cine hasta 1971, falleció un 10 de mayo de 1977 en Nueva York, a causa de un cáncer. Más de 100 películas en su haber, mucha tinta gastada en contar su vida pero, sobre todo, una imagen que, sin duda ha quedado y quedará como uno de los ícono de moda del siglo XX

Más información: http://allaboardforskinkersswamp.wordpress.com/2012/07/16/joan-crawford-the-forgotten-queen-of-style/
Cowie, Peter. Joan Crawford: The Enduring Star. New York: Rizzoli, 2009.
Thomas, Bob. Joan Crawford, a Biography. New York: Simon and Schuster, 1978.

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