SOBRE LOS OFICIOS DE LA COSTURA –Las SOMBRERERAS y los MILLINERY SHOPS

1788 Pretty MillinerTal como señalamos en la publicación del 19 de enero (SOBRE LOS OFICIOS DE LA COSTURA VIII – MILLINER: un oficio especial), en el siglo XVIII, en Europa ya los merceros se había separado en dos ramas: los sombreros por un lado, y por otro, las creadores de pequeños detalles y complementos del traje.Por tanto, hasta finales del siglo XVII la profesión de sombrerero (milliner) incluía varios oficios: las lenceras, que cosían los gorros; los sombrereros que fabricaban sombreros de fieltro o de paja; y los merceros que proporcionaban los elementos de adorno…Es entonces cuando estas tres especialidades (coser los tocados de tela, ‘armar’ los sombreros de fieltro o paja y adornar ambos) se agruparon bajo el gremio de los sombrereros. Se adquiere el derecho a fabricar, adornar y vender todo tipo de tocado. También en esa época, el tocado femenino se independiza de las modas masculinas.

Todo esto hace que aparezca el oficio de sombrerera. La modista de sombreros, o sombrerera, se dedica al sombrero y tocado de señora. Es un trabajo que solía desarrollarse en casas o talleres con una zona para atender a la clientela. Generalmente era un oficio realizado por mujeres, aunque algún artesano masculino se especializara en él.

Con esta separación y especialización del oficio, el siglo XVIII ve surgir gran número de modistas que se reconvierten en sombrereras. Con la moda de la segunda mitad del setecientos, el arte de ‘adornar la cabeza’ femenina se hace más y más importante por el aumento en la complejidad de peinados y tocados. Es así como, aquellas sombrereras que alcanzan éxitos en sus ventas, dejan de hacer sus labores en casa e instalan tiendas-talleres, las cuales adquieren gran fama en la época.
tumblr_lzm0moefiI1rotwfko1_500
Las tiendas de sombreros o ‘millinery shops’ se convierten en espacios ‘de moda’. A ellas acuden las damas no solamente a seleccionar y comprarse su tocado, sino que en ellas se dan cita con amigas, amigos para sociabilizar. Revisan la mercancía, visualizan grabados y revistas de moda, conversan y hasta pueden tomar el té en estas tiendas donde pasan más horas de las que requeriría una simple compra. Era común darse cita con amigas y amigos y hasta presentarse acompañadas de sus hijos o sus mascotas.
Giovanni Battista Tiepolo (Italian, 1696-1770) «Milliner's Shop»
Podría parecer que para los dueños de estas tiendas, tal bullicio incomodaría la labor de venta…todo lo contrario: reunir en su salón a cada vez más personas prestigiaba el sitio…Lograr que se mencionara su tienda dentro de las tertulias de las damas era todo un logro que creaba celebridad al establecimiento…y para ello ponían todo su empeño en decorar el salón de venta, amueblarlo con cómodos asientos, seleccionar con esmero a las dependientas…todo para que se sintieran a gusto y recomienden a sus amistades visitar la tienda…¡estrategias de merchandising!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s