MADAME DE MONTESPAN y el poder de las favoritas de los monarcas absolutos

Marquesa de Montespan

Marquesa de Montespan

Durante la etapa aristocrática del traje, los cambios de la moda sucedían de manera espontánea. Prendas, decoraciones, estilos de peinados, tocados o maquillajes podían surgir en cualquier ámbito (como elemento utilitario o manifestación de fantasía o ‘accidentes’) y, una vez ‘certificados’ en los círculos de poder, convertirse en moda. La bragueta, la casaca, la corbata, peinado y tocado Fontaigne…son solo algunos ejemplos que, al ser adoptados por monarcas, cortesanos o aristócratas de prestigio, eran copiados por sus semejantes.

Dentro de esa ‘élite de prestigio’ se encontraron –sobre todo en los siglos XVII y XVIII- las favoritas de los miembros de las distintas casas reales que, en muchos países, adoptaron el modelo político de monarquías absolutas. Y ellas, a la par que iban adquiriendo ciertos privilegios dentro de las corte, contribuyeron también a la difusión de modas y manera. Madame de Pompadour, favorita de Luis XV difundió un tipo de vestido (ver “El Vestido a la Francesa, Madame Pompadour y la promoción de un estilo” del 12 de noviembre 2012); los tan típicos tocados fontaignes, que coronaban las cabezas de las mujeres de la segunda mitad del siglo XVII, se debe a otra cortesana, en este caso del Rey Sol, Luis XIV (“El tocado ‘fontagne’. Influencia de las “favoritas” de los monarcas en las pautas de la moda”, 30 de marzo 2012).

Sin conocerse ninguna moda que haya creado pero si promocionado, nos detendremos en estos apuntes una de las más importantes ‘preferidas’ de Luis XIV de Francia: la marquesa de Montespan.

Françoise Athénaïs de Rochechouart de Mortemart, marquesa de Montespan (1640 –1707), era hija de Gabriel de Rochechouart de Mortemart, duque de Mortemart y de Diana de Grandseigne. Françoise, que se hizo llamar después Athénaïs, estudió en el convento de las Saintes. En 1658, al terminar sus estudios salió del convento con el nombre de Mademoiselle de Tonnay-Charente. Poco después de llegar a la corte de Francia, gracias a la intervención de Ana de Austria, la joven fue puesta al servicio de Enriqueta Ana de Inglaterra, cuñada de Luis XIV.

Marquesa de Montespan

Marquesa de Montespan

 

Marquesa de Montespan

Marquesa de Montespan

En el otoño de 1666 conoció a Luis XIV que, por entonces, ya estaba cansado de su amante Luisa, duquesa de La Vallière. Françoise se convirtió en su amante en 1667. Cuando su marido se enteró y como consecuencia del escándalo promovido en la corte, fue encerrado en Fort-l’Évêque y después exiliado de París. Así Françoise Athénaïs se convierte en la favorita oficial de Luis XIV desde 1667 a 1679, con el que tuvo siete hijos, que si bien no fueron reconocidos como parte de la familia real, fueron recompensados con títulos de nobleza al ser legitimados.

Marquesa de Montespan

Marquesa de Montespan

Athénaïs era consideran “asombrosamente hermosa” según los cánones de belleza de su época. Ojos grandes, azules, pelo abundante que caía en rizos sobre sus hombros, y un cuerpo con curvas voluptuosas. Era divertida, locuaz, graciosa y con un considerable ingenio que utilizaba para burlarse del resto de los mortales.

Como favorita oficial del monarca, la Marquesa de Montespan se instaló en Versalles y creó una ‘corte’ dentro de la corte. Logró desarrollar alrededor suyo un ambiente de lujo, de placeres y de actividades de todo tipo. Amante de las artes, protegió a personalidades tan ilustres como Molière, La Fontaine o el poeta Philippe Quinault.

Sus aposentos estaban ricamente decorados con pinturas de los grandes maestros, poseía numerosos animales de compañía y siempre estuvo rodeada con cientos de flores. Su tesoro en joyas era considerado como uno de los más grandes que han tenido las favoritas reales, se dice que era extremadamente celosa de la calidad de las piedras. Sus apartamentos se convirtieron en el ‘espíritu brillante’ de la corte del Rey Sol. Era a la vez admirada y temida, sus caprichos eran órdenes y los que rodeaban su vida le respondían sin pensar por temor que su nombre no fuera a ser mencionado y maldito ante los ojos del monarca. Este último la instala en un aposento cercano al suyo y encarga que se instale una entrada personal y privada.

La Marquesa de Montespan era extravagante, exigente, y poseía el encanto suficiente para conseguir lo que quería. Su influencia con el rey y dentro de la corte y su gusto por el lujo, la convirtieron en icono de la moda. En una época en la que la mujer estaba totalmente excluida de la vida social y política, Françoise Athénaïs, con su personalidad, intelecto, habilidad para la conversación y seguridad hacen posible que su influencia se haga sentir…es el inicio de la era de la influencia femenina en los ámbitos del poder…Con el próximo monarca Borbón, se intensificarían esas influencias.

Madame de Montespan con sus hijos, fruto de la relación con el Rey Luis XIV

Madame de Montespan con sus hijos, fruto de la relación con el Rey Luis XIV

En los numerosos retratos de la Marquesa de Montespan la favorita aparece ataviada según el estilo vigente de la primera etapa de la moda versallesca. Se destaca, sobre todo, su peinado tipo ‘hurluberlu’ previo al ‘fontagne’. En la mayoría de ellos, los artistas la ubican rodeada de los lujos propios de su entorno: flores, animales, joyas, riqueza y esplendor…

Madame de Montespan, con peinado 'hurluberlu'

Madame de Montespan, con peinado ‘hurluberlu’

 

Madame de Montespan, a Mistress of Louis XIV Mignard 1670 80Madame de Montespan by Henri Gascard

Madame de Montespan, con peinado ‘hurluberlu’

Madame de Montespan

Madame de Montespan, retratada con flores y animales

Tras estos largos años de ser considerada la favorita en exclusiva, la Marquesa de Montespan tiene problemas para enfrentarse a sus rivales. Luis XIV la va alejando progresivamente de su aposento y de la Corte. La hábil Madame de Maintenon aprovecha falta de poder de la marquesa para ganar terreno. La Marquesa, implicada en el importante caso judicial de los venenos (el caso Affaire des Poisons) y olvidada por el Rey, se retira en 1691 al convento de Saint-Joseph de París, en donde muere en 1707.

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6 Respuestas a “MADAME DE MONTESPAN y el poder de las favoritas de los monarcas absolutos

  1. Buena reseña, sin embargo deberías ampliar un poco más la historia de su lado pólemico y del porqué es una mujer recordada en estos tiempos. Eso le daría una segura atracción a tu escrito.

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