ALBERT WOLSKY y “All that Jazz”

Ann Rainking como Kate Jagger. “All That Jazz”, Bob Fosse, 1979

Ann Rainking como Kate Jagger. “All That Jazz”, Bob Fosse, 1979

Hay diseñadores cuya carrera merece ser mencionada tanto por la extensión en cantidad de su obra, como por la calidad de la misma. Si a ello se agrega la variedad en cuanto a estilos y géneros, son aún más las razones para destacar su trabajo.

Uno de ellos, es el creador Albert Wolsky, con más de 75 títulos, sin contar los que realizó como diseñador de teatro. Para la gran pantalla diseñó producciones de género negro, en algunos casos recreando época pasadas, como “Bugsy” (Barry Levinson, 1991), por la que obtuvo un premio Oscar al mejor vestuario, “Camino a la perdición” (Sam Mendes, 2002) o los thrillers contemporáneos “El mensajero del miedo” (Jonathan Demme, 2004) o “Duplicity” (Tony Gilroy, 2009).

“Camino a la perdición” (Sam Mendes, 2002)

“Camino a la perdición” (Sam Mendes, 2002)

Creó la imagen del vestuario también de dramas, repitiendo con Sam Mendes en la interesante “Revolutionary Road” (2008). En géneros como la comedia o el drama romántico es donde el listado de su filmografía se hace casi interminable, diseñando el vestuario para películas como: “Manhattan” (Woody Allen, 1979), “Íntimo y personal” (Jon Avnet, 1996), “Sucedió en Manhattan” (Wayne Wang, 2002) entre otras muchas.

“Revolutionary Road” (Sam Mendes, 2008)

“Revolutionary Road” (Sam Mendes, 2008)

En comparación con otros géneros, Wolsky solamente ha diseñado para peliculas musicales en tres ocasiones: “Grease” (Randal Kleiser, 1978), “Empieza el espectáculo” (“All That Jazz”, Bob Fosse, 1979) y “Across the Universe” (Julie Taymor, 2007). Nos detendremos en la segunda de ellas, producción considerada como hito en la historia del género. Antes, unos apuntes sobre el diseñador.

Albert Wolsky nació en París, Francia, en 1930. Con la amenaza del nazismo y el estallidos de la guerra su familia tiene que desplazarse continuamente, estableciéndose, primero en Marsella y logrando viajar a EEUU, donde Albert estudió y se graduó en el City College of New York. Comenzó a trabajar como agente de viajes, a pesar de su claro interés por la moda y el teatro. No es hasta que tuvo 30 años cuando se decidió a lanzarse a la búsqueda de poder desempeñarse en su verdadera vocación. Primero pasó una temporada de ayudante de una casa de modas y pronto se introdujo en Broadway donde trabajó como ayudante de diversos diseñadores ya consagrados. Pronto sería capaz de demostrar sus habilidades.

En 1968, gracias a su prestigio logrado en la escena de Broadway y recomendado por uno de sus diseñadores, Wolsky logra que le encarguen el vestuario de lo que sería su primer filme de los 76 posteriores: “El corazón es un cazador solitario” (Robert Ellis Miller, 1968). Ya había entrado a la industria. Durante las próximas tres décadas iba a desarrollar un trabajo impresionante, abordando todos los géneros con un nivel constante de calidad de diseño. Su fácil manera de ver a través de la cámara y la atención que le brindaba a los detalles serían las señas de identidad del éxito de este creador.

Jessica Lange. “All That Jazz”, Bob Fosse, 1979

Jessica Lange. “All That Jazz”, Bob Fosse, 1979

Y en 1979 llegó “All That Jazz” en la que el director y coreógrafo Bob Fosse, un autentico icono en su género, contó la historia de su acelerada y exitosa vida a través de un espectáculo de gran impacto visual en su momento. Coreografiada por el propio Fosse, bajo la supervisión musical de Stanley Lebowsky y con música de Ralph Burns, la película producida por Columbia Pictures se estrenó en Estados Unidos el 20 de Diciembre del año 1979.

Se trata de un musical no convencional que, a través de la historia de un implacable coreógrafo, retrata la dureza y la contradicción entre esplendor y decadencia de quienes trabajan en el mundo del espectáculo. “All That Jazz” retrata la otra cara del show, lo que ocurre entre bastidores, sin dejar de abordar otros subtemas como: la soledad del artista, su imperfecta faceta cotidiana, el irremisible desgaste que produce el éxito, los fracasos amorosos…

Según algunos, se trata de una pieza revolucionaria de cine musical, tierna y dura al mismo tiempo, destacando sus aportes en coreográficos y otros aspectos del lenguaje del género musical. La incursión de lo onírico, la irreal…es apoyado por el diseño visual de la película. Albert Wolsky supo reflejar todo ello en un vestuario que combina lo real y lo irreal, lo cotidiano y lo trágico. Sin renunciar al uso del color, Wolsky sabe como ‘repartirlo’ a lo largo de la acción narrativa: su paleta no se limita, sino se controla. Es un musical y tampoco se puede renunciar a la brillantez de las texturas. Lentejuelas, plumas y lamés se combinan con trajes de mayor expresividad, como el diseñado para las bailarinas que acompañan al coreógrafo en la danza de la muerte.

“All That Jazz”, Bob Fosse, 1979

“All That Jazz”, Bob Fosse, 1979

201b
Diseñador versátil, algunas de sus obras han sido escasamente valoradas, como el sensible y sutil trabajo realizado para la película de Sam Mendes “Revolutionary Road”. Como él mismo reconoce, siempre la crítica sobrevalora lo espectacular o epocal…es una lástima…

Más información en: http://www.wardrobesupplies.com/blog/?p=744

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