UN PERSONAJE – UN VESTUARIO. Centenario de Charlot

chaplinHay más personajes de los que uno piensa, reales o de ficción, que han quedado en el imaginario colectivo por su atuendo. Gilda Mundson Farrell, será más que Rita Hayworth, el vestido de la mítica escena en Gilda (Charles Vidor, 1946); Holly Golightly es el vestido negro a pesar de los varios conjunto con que Audrey Hepburn aparece a lo largo de la narración de “Desayuno con Diamantes” (Blake Edwards, 1961)…imágenes más ‘siniestras’ que encarna la figura de Adolph Hitler y sus seguidores del partido nazi…Rostros pero, sobre todo, vestimenta. Así sucede con uno de los personajes más entrañables creados en el ámbito de la ficción cinematográfica: el Charlos de Charles Chaplin.

El pasado 2 de febrero se cumplieron cien años del estreno de “Making a living” (“Ganarse la vida” o en su posterior título en español: “Charlot, periodista”). Un mismo día, de hace cien años, en 1914 debutaba ante una cámara Charles Chaplin encarnando a un falso aristócrata inglés. Con este papel, se marca el germen del futuro vagabundo Charlot, tal como lo tenemos grabado en nuestra memoria por su intensa promoción visual posterior a su creación.

Charlie Chaplin (izquierda) y Henry Lehrman en "Making a Living" (Henry Lehrman, 1914)

Charlie Chaplin (izquierda) y Henry Lehrman en “Making a Living” (Henry Lehrman, 1914)

En esta primera aparición del personaje, aún no se había definido el conjunto del vestuario que le sería característico. En “Making a living” aparece Charlot con levita y sombrero de copa, hasta que posteriormente define lo que será su característico atuendo: conjunto formado por chaqué (llevado muy ajustado al cuerpo, como si no fuera de su talla), chaleco (claro u oscuro), pantalón muy amplio y largo, camisa y corbata fina de plastrón.

Charles Chaplin en el personaje de Charlot

Charles Chaplin en el personaje de Charlot

Charles Chaplin en Charlot

Charles Chaplin en Charlot

Es precisamente el contraste entre el ajustado chaqué con lo amplio del pantalón lo que brinda a la silueta ese aire gracioso, cómico y a la vez ridículo, que caracteriza al personaje…todo ello acompañado con un sombrero bombín y el bastón…

Fotograma de "The Kid" (Chaplin, 1921)

Fotograma de “The Kid” (Chaplin, 1921)

Los zapatos grandes, el pequeño bigote y las cejas destacadas otorgan el toque de payaso al personaje que, gracias a las situaciones y la genialidad interpretativa del actor, se nos hace cercano y humano.

Una vez más personaje y vestuario van de la mano…

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