GREAT FARTHINGALE. Una estructura, una monarca.

1592. GHEERAERTS, Marcus, el jove. La reina Isabel I.

1592. GHEERAERTS, Marcus, el joven. La reina Isabel I.

Aunque en una publicación anterior comentamos sobre esta variante del verdugado francés (“Verdugado Francés ó ‘French Farthingale”, 25 de mayo de 2012) en estos apuntes ampliaremos algo sobre el tema, dedicándonos a un derivado de dicha estructura. Nos referimos al denominado como “great farthingale” (gran verdugado), “the drum” (el tambor), “the wheel” (la rueda). Para ello, debemos remitirnos a la segunda mitad del siglo XVI y a la moda del momento, la renacentista, cuyo foco se encontraba desde 1550 en España.

Como la mayoría de las cortes europeas, en Francia se siguió la moda española. Pero a partir de finales del siglo XVI, las damas de la corte francesa crean un nuevo estilo el cual, aún dentro de las líneas generales del traje renacentista, creaba nuevas formas.

Una de las variantes más evidentes de este ‘estilo francés’ fue un volumen diferente en la falda y para ello, se crea una alternativa al verdugado español. Más conocido con la denominación en inglés “french farthingale” (farthingale = verdugado ó “bum roll”), consistía en una especie de “flotador” colocado sobre las caderas…lo cual daba una forma -ya no triangular a la manera española, pero sí volumétrica, a partir de la caída del tejido de la falda formando pliegues.

La silueta típica estilo renacentista francés fue copiado por las inglesas, incorporándola en su estilo vestimentario en la década de 1590’s. Coincidiendo con el reinado de Isabel I de Inglaterra, la evolución de la silueta y, en especial, del volumen de la falda, puede apreciarse a través de los múltiples retratos que fueron encargados a su figura.

La reina, consciente de la importancia de su imagen como garantía de poder político, cuidó con esmero su apariencia personal. Una vez que en 1558 fuera coronada como reina de Inglaterra e Irlanda, comenzó a preocuparse por brindar una imagen que impresionara a su pueblo y a los extranjeros. No solamente se trataba de trasmitir riqueza (como habitualmente hacían todos los monarcas), sino de algo más…crear una imagen diferente, potente, imponente…

Es así como, mientras avanzaban los años de su reinado, la imagen de la Reina Virgen se hizo cada vez más recargada. Su amor por el lujo, las joyas, los materiales suntuosos era conocido por sus leales colaboradores y ansiosos aduladores quienes no dudaban en regalarles continuamente joyas y piezas de vestimenta de gran valor. Así ha quedado que en un inventario de 1587 realizado por su dama de compañía, se registraron 628 piezas de joyería.

1580-85. Marcus Gheeraerts the Elder. Isabel I

1580-85. Marcus Gheeraerts the Elder. Isabel I


Desde los primeros años de la era isabelina, el verdugado español (que brindaba una forma triangular a la falda) era parte de la moda inglesa. Se dice que Catalina de Aragón, primera esposa de Enrique VIII lo introdujo en la corte inglesa, continuando en uso en los inicios del reinado de Isabel, tal como se observan en los muchos retratos de las mujeres de la corte de los años que van desde 1550 hasta 1580. A partir de entonces, la reina incorpora el verdugado francés para brindar más volumen, principalmente en las caderas, a la falda.

1599. Nicholas Hilliard. Isabel I

1599. Nicholas Hilliard. Isabel I

 

Aunque no se conoce exactamente el origen, ni tampoco su forma exacta, el ‘gran verdugado’ se agrega a la ropa interior de la alta clase inglesa a partir de los años 1590’s. No existen originales de esta estructura, pero sí referencias en los inventarios de los objetos de la apariencia de la monarca inglesa, así como retratos que evidencian el uso de una armazón interior, que brindaba una forma circular exagerada, con el fin de contrastarla con la estrecha y alargada cintura.

1595-1606 Catherine Carey, condesa de Nottingham, aproximadamente 1597

1595-1606 Catherine Carey, condesa de Nottingham aproximadamente

El “great farthingale” se colocaba sobre el verdugado francés ó “bum roll”, es decir, sobre el ‘flotador’ para garantizar que se mantuviera plano a manera de una gran bandeja circular.

1603. Anónimo. Elisabeth Vernon, condesa de South Hampton.Con ello se brindaba un efecto de alargar el torso al máximo, acortando visualmente las extremidades inferiores. Generalmente no se ubicaba de manera recta, sino angulada, es decir, más levantada en la parte de atrás y más baja delante, con ello, garantizaban una mayor comodidad para sentarse, así como el efecto visual más acusado en el frente. Los vestidos destacaban claramente este volumen, al agregarle a la falda, una especie de sobre falda corta y fruncida para marcar aún más el efecto deseado.

1595. Atribuido a William Segar. Mujer desconocida

1595. Atribuido a William Segar. Mujer desconocida

Esta estructura permaneció en uso como parte de la moda femenina cortesana inglesa hasta las primeras décadas del siglo XVII, aproximadamente hasta 1620.

1605.  John de Critz, el viejo. Ana de Dinamarca

1605. John de Critz, el viejo. Ana de Dinamarca

Más información sobre la moda isabelina: Elizabeth Costume Page (http://www.elizabethancostume.net/index.html)

Anuncios

Una respuesta a “GREAT FARTHINGALE. Una estructura, una monarca.

  1. Pingback: Flores en la pintura (XXXVIII) : Las flores del Renacimiento : Bartolomeo Veneto, Leonardo da Vinci, Rafael Sanzio y más – creciendoentreflores·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s