ADOLPHE APPIA – Jaques- Dalcroze y “Orfeo y Eurídice”.

Recientemente publicamos imagen y apuntes sobre el trabajo de Gordon Craig, con detalles sobre su colaboración con Stanislavski en la adaptación del “Hamlet” de Shakespeare, estrenada en 1910 en el Teatro de Arte de Moscú.

Adophe Appia (1862-1928)

Adophe Appia (1862-1928)

Mientras eso sucedía, otro pilar de la renovación escénica llevaba también años realizando sus propuestas en solitario y comenzaba a colaborar en puestas en escena con directores creativos. Nos referimos al suizo Adolphe Appia, quien con su contemporáneo inglés marcaron los principios básicos de la dirección y el diseño escénicos contemporáneos.

La revelación de la naturaleza espacial del arte escénico, la búsqueda de la experimentación del diseño de la escena a partir de un lenguaje específico y propio, caracterizado, ante todo, por las relaciones espacio-luz-movimiento, o espacio-tiempo-actor, son las premisas que guiaron el trabajo de ambos innovadores.

Adolphe Appia (1862-1928), suizo de ascendencia italiana, dirigió su atención hacia la influencia del ritmo y la música en la representación, estimulado por sus ideas sobre las puestas en escena del drama wagneriano. Su estética se dirigía a reforzar la acción dramática trabajando sobre todo la iluminación al aplicar todas las posibilidades que brindaba la luz eléctrica.

En 1906, Appia descubre el trabajo que estaba realizando otro renovador, en este caso dentro del campo musical, danzario y coreográfico. Nos referimos a Emile Jaques- Dalcroze, compositor, músico y educador que desarrolló el conocido como “eurhythmics”, método de aprendizaje y de experimentar la música a través del movimiento. Con las tesis y la práctica de Dalcroze, Appia confirmó su idea de que tanto el lenguaje musical, como el corporal de la puesta en escena se estaban transformando…todo ello acorde a sus propios experimentos en el campo de la visualidad escenográfica.

A pesar de que Jaques- Dalcroze ya tenía consolidado su método, le faltaba algo para que su tesis de la relación ritmo-música-movimiento, se convirtiera en un hecho escénico: la relación de esta unión con el espacio. Y es en ese momento en el que Appia interviene. La emoción del suizo ante lo que estaba sucediendo era evidente, lo que Wagner soñó como ‘arte total’ se estaba convirtiendo en realidad: la música traducida en lenguaje corporal, la música uniendo el tiempo y el espacio y el escenario puesto a su servicio.

Este descubrimiento hace que Appia, entre 1909-1910 comience a realizar estudios espaciales, dando lugar a dos decenas de diseños con una estética escénica totalmente novedosa. Los tituló “espacios rítmicos” y en ellos plasmó en imágenes su tesis de la ausencia total de figuración con la expresividad concentrada en la relación entre módulos, paneles y escaleras ‘sin vida’ que la toman cuando entra en juego la luz y, sobre todo, la música en relación con el movimiento del intérprete.

"Espacios rítmicos". Bocetos de Adolphe Appia, 1909-1910

“Espacios rítmicos”. Bocetos de Adolphe Appia, 1909-1910

"Espacios rítmicos". Bocetos de Adolphe Appia, 1909

“Espacios rítmicos”. Bocetos de Adolphe Appia, 1909


De estos ‘estudios’ se derivó la idea de un proyecto de colaboración entre ambos creadores, la aplicación de todas sus teorías en una ambiciosa producción: “Orfeo y Eurídice” de Gluck. El lugar para su presentación no podía ser otro que el Festspielhaus Hellerau (Hellerau Festival House o Hellerau Theatre), construido en Dresden, Alemania, en 1911 como símbolo del teatro moderno y donde Dalcroze desarrollaba su método y se proyectaron festivales, labor detenida por el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914.

La obra se estrena en el Festival de 1912 y constituyó la primera experiencia de unión de dos reformadores. La escena era renovadora, la danza y coreografía también. Los alumnos de Dalcroze atravesaban el espacio con un vestuario neutro y simple, destacándose sobre los módulos estáticos creador por Appia.

Diseño de Appia para el segundo acto de “Orfeo y Eurídice” de Gluck, 1912

Diseño de Appia para el segundo acto de “Orfeo y Eurídice” de Gluck, 1912

“Orfeo y Eurídice”.Festspielhaus Hellerau, 1912

“Orfeo y Eurídice”.Festspielhaus Hellerau, 1912

“Orfeo y Eurídice”". Appia - Dalcroze. Festspielhaus Hellerau

“Orfeo y Eurídice””. Appia – Dalcroze. Festspielhaus Hellerau


Lamentablemente, de este hecho han quedado pocas referencias. Algunas imágenes y escasas anotaciones. Observando la propuesta de Appia, se evidencia que el diseño del espacio escénico está basado en la geometría y la abstracción.

“Orfeo y Eurídice” de Gluck. Diseño: Adolphe Appia, 1913

“Orfeo y Eurídice” de Gluck. Diseño: Adolphe Appia, 1912

Módulos a diferentes alturas y la escalera como estructura de máximo juego y expresividad en la escena. Intensidad dramática concentrada en ese minimalismo decorativo en el cual el ambiente es realzado por el uso de la iluminación y de la sombra. Las deseadas “vibraciones” de luz, tan añoradas por Appia se hicieron realidad, el espacio en función del actor, la música como expresión del ritmo que se marca al unísono con las formas. Sin duda, junto con Craig, el creador suizo será también un “profeta del teatro moderno”.

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