Aleksandra Ekster, Tairov y “Thamyris Kitharodos”

Debido al éxito de la última publicación sobre la vanguardia en la plástica escénica y la figura de Adolphe Appia, dedicamos esta a otros renovadores teatrales que casi a la vez que producían los estrenos de “Orfeo y Eurídice” (Appia – Dalcroze, 1912) Stanislavski- Craig y “Hamlet” (Stanislavski- Craig, 1912), experimentaban con otros proyectos escénicos.

1916. Diseño de Alexandra Exter para la escena cubo futurista de "Thamyris Kithardos", puesta en escena en el Teatro Kamerny

1916. Diseño de Aleksandra Ekster para la escena cubo futurista de “Thamyris Kithardos”, puesta en escena en el Teatro Kamerny

Y regresamos a la Rusia de las primeras décadas del siglo XX, cuna de movimientos de vanguardia a los que nos hemos referido en diversas publicaciones. En este caso nos detendremos en otra puesta en escena que constituyó también un hito en la visualidad de la escenografía y el vestuario. Nos referimos a “Thamyris Kitharodos”, bajo la dirección de Alexander Tairov para su Teatro de Cámara (Kámerny Teatr).

Aleksandra Ekster (1882-1949) nació en Belostok (actualmente Polonia), cerca de Kiev (Ucrania) en el seno de una familia acomodada lo que le permitió desarrollar su vocación artística. Estudió en el Instituto de Arte de Kiev. Vivió en Moscú, París e Italia. En la capital francesa compartió con Picasso, Braque y Léger, así como a los poetas Apollinaire y Max Jacob y en Italia conoció a los futuristas Marinetti y Giovanni Papini. Se sumergió rápidamente en las nuevas tendencias cubistas y futuristas y creó un estilo propio, denominado por muchos como «cubo-futurismo». Con el inicio de la Primera Guerra Mundial, en 1914, regresó a Rusia donde se une a los movimientos de vanguardia. Escribe y pinta, pasándose de lleno al arte de las vanguardias rusas, bajo la influencia de sus compatriotas Vladimir Tatlin y Malevich. También como ellos, comienza a incursionar en el teatro, diseñando vestuario y escenografía.

Por su parte, Taírov, discípulo de Stanislavski y de Meyerhold, en 1914 abrió su Teatro Kámerny. En oposición al naturalismo de Stanislavski y al teatro de estilo de Meyerhold, propugnó por un teatro puramente artístico en que predominaran los elementos teatrales de: interpretación, escenografía, dirección. Como en la Commedia dell’Arte y el teatro hindú, utilizó el texto literario como material de trabajo y dio absoluta libertad al actor, eje del espectáculo. Para Taírov, el actor debía ser un “artista sintético”, un virtuoso en todos los terrenos (mímica, voz, dominio del cuerpo), ideas que, aunque cercanas a su maestro Meyerhold, reclamaba más componente de síntesis y mayor hondura artística.

Muy cercanas a las ideas de Appia, Taírov encontró en los nuevos pintores – Aleksandra Ekster, Aleksandr Vesnín, Gueorgui Yakúlov, entre otros-, a los colaboradores ideales para estructurar el espacio escénico según sus teorías: planos, escaleras, cubos, pirámides, plataformas que ofrecían a los actores y al director mayores posibilidades de acción.

En 1916, Alexander Taírov preparó y estrenó su proyecto de adaptación de la tragedia de Innokenty Annensky “Thamyris Kitharodos”. Encargó a Alexandra Exter la realización del vestuario y los decorados a quien trasmitió su visión de la obra de Annensky: la sencillez escenográfica y los planos para el juego del actor en un escenario lo más desnudo posible. Todo ello para recrear esta historia de Tamiris que, en la mitología griega, fue un aedo (músico-poeta) tracio que, presumiendo de sus habilidades, se atrevió a desafiar a las musas las cuales, como castigo lo cegaron y le privaron de su habilidad musical.

Según los estudiosos, la propuesta escenográfica “cubo-futurista” de Aleksandra Ekster constituyó la primera aplicación a la escena del cubismo, el cual ya había sido difundido en la pintura y escultura. En contraste con la geometría limpia del decorado, el vestuario fue concebido de manera más elaborada, pero sin cubrir demasiado los cuerpos de los actores.

Bocetos de Alexandra Exter para la tragedia "Thamyris Kitharodos"

Bocetos de Alexandra Exter para la tragedia “Thamyris Kitharodos”

La composición escénica constituía así un todo armonioso: planos, módulos, abstractos y monocromos, formaban el fondo de para las figuras coloristas que se contrastaban, reforzado todo ello por una iluminación que en ocasiones era en color y otras en la más sugerente combinación entre luz blanca y sombras. Taírov marcó el diseño de movimiento de los actores en poses esculturales similares a las de un cuerpo de baile, armonizado perfectamente con el conjunto.

Bocetos de Alexandra Exter para el vestuario"Thamyris Kitharodos"

Bocetos de Aleksandra Ekster para el vestuario”Thamyris Kitharodos”

El proyecto resultó un éxito como primera puesta que puso en práctica las teorías del director teatral: El teatro como una danza sagrada / El texto dramático como excusa para la creatividad en la escena / El teatro como ritual / El teatro sintético como integración del conjunto, traje, actor y el gesto /…algo que sin la creatividad de Aleksandra Ekster no hubiera podido hacer…

Fotografía de la puesta en escena de "Thamyris Kitharodos"

Fotografía de la puesta en escena de “Thamyris Kitharodos”

Fotografía de la puesta en escena de "Thamyris Kitharodos". Teatro Kámerny, 1916

Fotografía de la puesta en escena de “Thamyris Kitharodos”. Teatro Kámerny, 1916

Aleksandra Ekster continuó colaborando con el Teatro de Cámara de Alexander Taírov, diseñando la versión de “Salomé” y “Romeo y Julieta”…sobre ambas experiencias dedicaremos otra publicación.

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