JOACHIM MURAT: un dandy de caballería.

Joaquín Murat, rey de Nápoles y mariscal de Francia. Retrato de François Gérard, en 1808.

Joaquín Murat, rey de Nápoles y mariscal de Francia. Retrato de François Gérard, en 1808.

Mucho se ha escrito de los dandies. Término asociado al hombre refinado y preocupado en extremo por el vestir que llega a convertirse en referente para la moda. Y aunque no se ha definido el origen real de la palabra, lo cierto es que el dandismo, como corriente en modos, modas y maneras de ciertos hombres, se ubica en las sociedades inglesas y francesas posteriores a la Revolución Industrial (finales del siglo XVIII y principios del XIX).

Con posterioridad se iría expandiendo a otras naciones llevada por personas que habían residido en Londres y sobre todo París. El dandismo se convirtió en un referente para la moda masculina, para los valores y para las costumbres de las sociedades europeas muy agitadas por las distintas revoluciones acaecidas entre los siglos XVIII, XIX.

Currutacos, petimetres, lechuguinos… jóvenes que buscaban en la distinción indumentaria una forma de expresar su singularidad como rechazo a lo establecido. El dandy crea su propia “unidad” por medios estéticos. Pero es una estética de la singularidad y de la negación. “Vivir y morir delante de un espejo”, tal era, según Baudelaire, la divisa del dandy.

En otras publicaciones nos hemos detenido en el fenómeno del dandismo, dedicando apuntes a algunos de los más reconocidos: George Brummell, el “Beau Nash” (‘Bello Nash’), el Príncipe de Gales, y Robert de Montesquiou. En estos, comentaremos sobe Joachim Murat.

Joaquín Napoleón o Joachim Napoléon Murat (1767 – 1815), noble y militar francés al servicio de su cuñado Napoleón, gran duque de Berg, mariscal de Francia y rey de Nápoles entre 1808 y 1815, personificó el ideal del galán de caballería. Más allá de su imagen y el cuidado que hacía de ella, Joaquín Murat fue un militar de altura, por su dotes como estratega, disciplina, liderazgo y valentía.

Joachim Murat. Retrato como almirante del Imperio napoleónico.1805

Joachim Murat. Retrato como almirante del Imperio napoleónico.1805

Hijo de un posadero, abandonó sus estudios de teología para alistarse en el ejército tras estallar la Revolución Francesa, formando parte de la guardia constitucional de Luis XVI, en la que iría ascendiendo en la escala de oficial. En 1798 Napoleón solicitó sus servicios para la Campaña de Egipto, logrando en ella el ascenso a general. Jugó un papel crucial en la segunda batalla de Aboukir, donde pese a haber sido herido consigue capturar al jeque mameluco Mustafá Pachá.

 

Murat. Retrato de Francisco Gérard, 1801.

Murat. Retrato de Francisco Gérard, 1801.

La confianza que poseía Napoleón en él posibilitó el matrimonio de Murat con su hermana Carolina, en 1800. Ese mismo año fue elegido diputado por el departamento de Lot. Consigue un nuevo ascenso cuando Napoleón le nombra Comandante de la Primera División Militar y Gobernador de París en sustitución de Jean-Andoche Junot, Duque de Abrantes, cargo que le permite tener 60.000 hombres bajo su mando directo.

En 1804, tras la proclamación del Imperio, Murat es nombrado Mariscal y Gran almirante del Imperio. Se destaca en el campo de batalla desempeñando un papel crucial al frente de las tropas en las campañas de: Ulm contra los austriacos, en Austerlitz contra los rusos, en la de Jena contra los prusianos, entre otras. Su valor y su lealtad le hacen merecedor del título de Gran Duque de Berg (Alemania) en 1806.

En 1808 entra en España con el rango de comandante del ejército y gobernador de Madrid, donde vivió como protagonista el Levantamiento del dos de mayo, revuelta popular antifrancesa que Murat reprimirá a sangre y fuego.

 

Ese mismo año, Napoleón nombre a Murat Rey de Nápoles con el nombre de Joaquín I Napoleón. Durante su reinado trató de introducir en la vida napolitana las costumbres francesas, fomentó las artes y financió numerosas obras públicas para tratar de ganarse el afecto de sus súbditos, que siempre mostraron añoranza por los antiguos reyes de la Casa de Borbón.

Carismático, galante y con ciertas poses arrogantes, Murat se destacó desde el inicio por el especial cuidado que brindaba a su imagen. Su excesivo celo en la confección de los uniformes, la esmerada atención que brindaba a su peinado y, en general, a todo su aspecto, justifica cómo le llamarían los italianos: “the Dandy King”.

Joachim Murat como rey de Nápoles

Joachim Murat como rey de Nápoles

Sus retratos trasmiten ese gusto por el adorno, desde los que aparece más joven, ataviado con el uniforme del ejército francés, hasta aquellos en que fue inmortalizado como Rey de Nápoles o Mariscal de Francia. En todos, su peinado refleja el estilo clásico de moda del momento, marcado los rizos y las largas patillas derivadas del peinado ‘orejas de perro’ popularizadas por los increíbles de la etapa del Directorio Francés.

Joachim Murat con uniforme del ejército francés. Retrato de Jean Baptiste Joseph Wicar

Joachim Murat con uniforme del ejército francés. Retrato de Jean Baptiste Joseph Wicar

El ajuste de los pantalones y las botas es idealizado por el pintor, como si de tejido elástico se tratara, marca en extremo la silueta de las extremidades inferiores del militar.

Materiales preciosos adornan sus atuendos: el oro en las medallas, en los atributos de honor y en los bordados; la seda, el encaje, las pieles de armiño y de marta…todo para engalanar al máximo su imagen.

 Los últimos años del Imperio fueron para Murat complejos, por el descontento de las tropas y el avance del ejército ruso, lo cual propicia su abandono y refugio en Nápoles. Tras varios intentos de seguir o traicionar a su cuñado, continúa gobernando de forma segura hasta la Batalla de Waterloo y ulterior caída de Napoleón.

Huyó a Córcega, pero finalmente es arrestado y encerrado en el castillo de Pizzo, donde es condenado a muerte y ejecutado en una de las salas de la fortaleza. El día de su fusilamiento marchó vistiendo su uniforme de Mariscal de Francia. No aceptó la silla que le ofrecieron y tampoco consintió que le vendaran los ojos, diciendo: “J’ai bravé la mort trop souvent pour la craindre”. (He desafiado a la muerte en demasiadas ocasiones como para tenerle miedo). Se mantuvo firme, orgulloso y arrogante, aunque cortés incluso con los soldados del pelotón. Cuando estuvo preparado, besó un cristal de cuarzo anaranjado, que tenía el rostro de su esposa grabado, y exclamó: “Sauvez ma face, visez à mon cœur… Feu!” (Respetad mi rostro, apuntad al corazón… ¡Fuego!).
Su cuerpo fue enterrado sin pompa alguna en la iglesia de Pizzo, pero su nombre está inscrito junto al de todos los mariscales napoleónicos en el Arco del Triunfo de París.

Parte de este texto en: http://es.wikipedia.org/wiki/Joaquín_Murat

Joachim Murat: Napoleon’s Great Commander of Cavalry Paperback – August 24, 2012 by A. Hilliard Atteridge

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2 Respuestas a “JOACHIM MURAT: un dandy de caballería.

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