Nomenclatura del traje y la moda: ENGAGEANTES

A pesar de que la moda femenina antes de 1920 era bastante compleja, tanto en su estructura como en cantidad de piezas que la conformaban, se encontraban vías para facilitar, en algunos de sus múltiples detalles, tanto su uso como su mantenimiento. Es así como, desde la Baja Edad Media, aparecieron soluciones como las mangas postizas.

En estos breves apuntes, nos detendremos una de ellas, identificada con el término ENGAGEANTES, con el que se designaba al puño que se asomaba por el extremo de la manga de los vestidos de las damas de finales del siglo XVII y hasta mediados del XVIII.

1727. Miguel Jacinto Meléndez. Isabel de Farnesio

1727. Miguel Jacinto Meléndez. Isabel de Farnesio

Figurín de moda de principios del siglo XVIII

Figurín de moda de principios del siglo XVIII

Estas mangas interiores o ‘acopladas’ aparecieron por primera vez, como parte del vestido de la moda de Luis XIV (a partir de 1675) y fueron muy utilizadas también adornando el “vestido a la francesa”, tan de moda a mediados del siglo XVIII (ver “El vestido ‘a la francesa’, Madame Pompadour y la promoción de un estilo” del 23 de noviembre de 2012), el cual poseía las mangas estrechas hasta el codo, que terminaban con varios volantes de fino encaje. Con ello, estas mangas, de color claro y delicado material, podía ser lavadas independiente del resto.

1753. Boucher -Mme Pompadour

1753. Boucher -Mme Pompadour

1753. Boucher -Mme Pompadour (detalle)

1753. Boucher -Mme Pompadour (detalle)

1762. Joseph Blackburn. Retrato de una dama (detalle)

1762. Joseph Blackburn. Retrato de una dama (detalle)

Las “engageantes”, también denominadas “mangas falsas” o “mangas acopladas”, se ataban con una cinta al antebrazo, garantizando así que no salieran en su totalidad por la manga del vestido. Podían ser también abotonadas, poseyendo un ojal para introducir en él el botón situado en el interior de la manga del vestido.

Engageantes originales en los que se observa el ojal

Engageantes originales en los que se observa el ojal

Eran elaboradas de fino encaje, en la parte ‘visible’ y de lino en lo que quedaba oculto. Durante la moda Luis XIV y Luis XV, las “engageantes” se utilizaron como indicativo en la escala social de su portadora, pues el valor del encaje reflejaba que mientras más capas de volantes y de mayor dimensión de estas mangas falsas, mayor era la solvencia económica.

Por analogía, con el término “engageantes”, se identificó también a las piezas que asomaban por las mangas pagoda de los conjuntos de tarde de mediados del siglo XIX.

1850. Figurín de moda

1850. Figurín de moda

1860. Figurín de moda. Engageante que se asoma por la manga pagoda del conjunto amarillo

1860. Figurín de moda. Engageante que se asoma por la manga pagoda del conjunto amarillo

1861. Figurín de moda

1861. Figurín de moda

En esta ocasión, elaboradas de hilo o algodón, pudiendo ser bordadas y con forma de amplio globo.

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