Personalidades de la moda: ANA BOLENA, la indefinición de su imagen y su aporte a la moda inglesa

En los últimos años, todo lo relacionado con la Casa de los Tudor o Dinastía Tudor está de moda. Ello se debe, principalmente, a las varias películas o series para televisión que, con distintos puntos de vista y con más o menos calidad, han centrado la temática en este momento de la historia de Inglaterra en que gobernaron sus tres principales monarcas, Enrique VII, Enrique VIII e Isabel I.

Considerada como la familia real inglesa más famosa y controvertida, su historia está entrelazada con los acontecimientos más importantes y dramáticos de la historia moderna de Europa y del mundo. Son, además, un ejemplo de las monarquías autoritarias con las que compitieron y se relacionaron en el escenario de la Europa occidental del Antiguo Régimen.

“Los Tudor” (“The Tudors”, 2007), basada en el reinado de Enrique VIII, creada por Michael Hirst y producida por Peace Arch Ent., en asociación con Reveille Prod., Working Title Films y la Canadian Broadcasting Corp. ha sido de extrema popularidad. A esta se le ha sumado en 2015 «Wolf Hall», producida por la BBC y dirigida por Peter Kosminsky. Se trata de una adaptación de las afamadas novelas históricas de Hilary Mantel sobre el período y que ha recibido numerosas críticas positivas por su calidad de realización, llegando a recibir hasta ocho nominaciones a los recientes Premios Emmy.

Uno de los miembros más atractivos y controvertidos de la casa Tudor fue Ana Bolena (Anne Boleyn, en inglés), reina consorte de Inglaterra por su matrimonio con Enrique VIII, quien muriera ejecutada tras un discutible juicio. Famosa también por haber sido la madre de la poderosa reina Isabel I y por ser la causa por la que Enrique VIII rompió con la Iglesia Católica…

Ana Bolena es popularmente conocida por haber sido decapitada bajo acusación de adulterio, incesto y traición, cargos de los cuales posteriormente se demostró su inocencia. Su vida ha sido adaptada en numerosas novelas, obras de teatro, canciones, óperas, dramas de televisión, películas… y está extensamente documentada.

De lo que no existe apenas información es de la imagen de Ana Bolena. Tras su muerte se destruyeron casi todos sus retratos y no fue hasta el reinado de su hija, Isabel I, cuando se intenta recuperar en diversas obras la imagen de la Reina que fue decapitada por Enrique VIII.

Cuadro de Bolena en la National Portrait Gallery, ahora en cuestión por un programa informático

Cuadro de Bolena en la National Portrait Gallery, ahora en cuestión por un programa informático. Lleva el “frech Hood” o tocado francés

Recientes estudios de la Universidad de California aclaran las verdades y mentiras de los pocos cuadros que se conservan de este personaje. La única prueba indiscutible de cómo era Ana Bolena es su efigie en una oscura moneda, la llamada “Moost Happi”, que se custodia en el Bristish Museum. Profesores de la Universidad de California crearon un programa informático que aplicando un algoritmo permite cotejar varios retratos para acreditar si son o no auténticos y han comparado la medalla con cuatro retratos que se tenían por cuadros de Ana Bolena, de ellos, tres no lo son. Lo sorprendente es que una pintura que hasta ahora se consideraba que representaba a Jane Seymour (tercera mujer de Enrique VIII), se cree que en realidad es la reina Ana. (La informática descubre un retrato de Ana Bolena. En ABC, Cultura. En:http://www.abc.es/cultura/20150217/abci-retrato-bolena-universidad-california-201502161957.html)

Lo que ha quedado como guía sobre la imagen de Ana Bolena han sido los escritos y crónicas de la época. Según algunos, la reina no era convencionalmente hermosa para su tiempo. Era delgada y su piel se consideraba demasiado oscura. Sin embargo, muchos quedaron impresionados por sus ojos negros y larga melena que llevaba suelta. Un historiador ha compilado todas las descripciones y concluye así: «Nunca se la describió como una gran belleza, pero hasta aquellos que la aborrecían admitían que tenía un encanto exacerbado. El cutis oscuro y el pelo negro le daban un aura exótica en una cultura que veía la palidez blanca como la leche como parte imprescindible de la belleza. Tenía unos ojos especialmente notables: ‘negros y hermosos’ escribió un contemporáneo, mientras otro afirmó que eran ‘siempre los más atractivos’, y que ella ‘sabía bien como usarlos con eficacia’.» (Lindsey, p. 48. En: Wikipedia). Otro, señala: «El encanto de Ana estaba no tanto en su aspecto físico, como en su viva personalidad, su elegancia, su agudo ingenio y otras habilidades. Era baja y ostentaba una sugestiva fragilidad … destacó en el canto, componiendo música, bailando y conversando …»( Weir, pp. 151–153. En: Wikipedia)

Unas semanas después de que Ana Bolena debutara en la corte en un baile de disfraces en 1522, donde llevó a cabo una complicada danza acompañando a varias damas de la corte y a su hermana María (por aquel entonces, amante del rey), dentro de la corte se referían a ella como «el espejo de la moda» (glass of fashion).

Ana Bolena, por Lucas Horenbout. Lleva el  ‘tocado Tudor’ o “gable Hood”

Ana Bolena, por Lucas Horenbout. Lleva el ‘tocado Tudor’ o “gable Hood”

Como reina, presidió una corte magnífica. Supo incorporar la necesidad de promover la fuerza de la monarquía a través del lujo general que la rodeaba y, en especial, sobre su atuendo. Ana gastó sumas enormes en vestidos, joyas, tocados, abanicos de pluma de avestruz, equipamiento de montura, y la tapicería y mobiliario más…..los cuales estuvieron siempre influenciados por el gusto francés.

Retrato póstumo de Ana Bolena, atribuido a Hans Holbein

Retrato póstumo de Ana Bolena, atribuido a Hans Holbein. Lleva el “tocado de transición” o adaptación de la cofia Tudor.

Es así como se atribuye a Ana Bolena la introducción de las modas francesas en la corte inglesa. Hasta su regreso a Inglaterra en 1521, Ana había estado en el país galo donde fuera dama de honor de Claudia de Francia; dominaba a la perfección el idioma y adquirió un conocimiento detallado de la cultura francesa y el protocolo. También se interesó por la moda.

Una vez en la corte inglesa, Ana Bolena no adoptó el ‘tocado Tudor’ o “gable Hood”, cubriendo su cabeza con el “frech Hood” o tocado francés, más cómodo y menos rígido que el inglés. Llamaba la atención a todos los miembros de la corte, cómo una dama inglesa renunciaba al tocado emblemático ‘nacional’ a favor de una moda extrajera. Producto de esto, entre 1520 y 1530 nació otro tipo de tocado intermedio entre el inglés y el francés. Se parecía al ‘Gable’, con la diferencia de que no acababa en punta y dejaba parte del cabello de la mujer al descubierto.

Retrato de Ana Bolena del siglo XIX. Artista desconocido.Lleva el "tocado de transición" o adaptación de la cofia Tudor.

Retrato de Ana Bolena del siglo XIX. Artista desconocido.Lleva el “tocado de transición” o adaptación de la cofia Tudor.

A la ya denominación de misteriosa, hipnótica, impulsiva, apasionada y a veces irracional, que se le atribuía a Ana Bolena, su suma ahora la controversia sobre su imagen real…A pesar de ello, no queda duda de que la segunda esposa del rey de Inglaterra Enrique VIII y madre de Isabel I de Inglaterra constituyó una personalidad de la moda…

Más información en:

La informática descubre un retrato de Ana Bolena. En ABC, Cultura. En: http://www.abc.es/cultura/20150217/abci-retrato-bolena-universidad-california-201502161957.html

Ana Bolena. En Wikipedia. En:https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Bolena

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