“Mouline Rouge” (2001). Baz Luhrmann, Catherine Martin, Angus Strathie: placer para los sentidos

Hay obras de la historia del cine cuya imagen trasciende a la narración de un argumento o detalles del guión o desarrollo de sus personajes. La potencia visual lograda es tal, que cuando se menciona el título, lo que nos remite es a composiciones visuales, a combinaciones de luces, matices, formas, colores, texturas… A cada espectador le impactará de una u otra forma…, preferencias temáticas y ambientales dependen de algo tan relativo y variado como es el ‘gusto’.

Una de ella, al menos para muchos, es “Mouline Rouge!”, producción de 2001, dirigida por Baz Luhrmann, actor, director, guionista y productor de cine australiano, quien ha dejado obras como “Strictly Ballroom” (1992), Romeo + Julieta (1996) “Australia” (2008) y “El gran Gatsby” (2013)…y varios cortos y series para televisión.

Sobre un guión del propio Luhrmann y Craig Pearce, la película es ambientada en el París bohemio de 1900, donde Satine, la estrella más rutilante del Moulin Rouge, encandila a toda la ciudad con sus bailes llenos de sensualidad y su enorme belleza. El argumento está inspirado de varias fuentes: gran parte en la ópera de Giuseppe Verdi ‘La Traviata’, algo de la novela ‘La dama de las camelias’ de Alejandro Dumas y mucho de imaginación, sobre todo en la construcción de la puesta en cámara.

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

Diseño de Angus Strathie para “Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

Diseño de Angus Strathie para “Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

Nada mejor que recurrir a fragmentos de una excelente crítica aparecida el 19 de septiembre de 2005 en “Filmaffinity”, cuyo título subrayamos: “Una delicia para los sentidos”. Innovar no es sencillo. Más bien es terriblemente difícil. Más que nada porque a estas alturas casi todo está inventado y resulta muy complicado hacer algo nuevo. (…) Y quizá por eso esta película es detestada por tanta gente, porque, lejos de ceñirse a los cánones cinematográficos vigentes, se adentra en terrenos que pertenecen más al teatro, a la pintura o incluso al cómic, y los mezcla en una deliciosa amalgama de referencias visuales que cristalizan en un espectáculo irrepetible fruto de la mente de un auténtico genio. Los amantes del musical clásico la odiarán por su osadía visual y su vertiginosa filmación, pero Moulin Rouge reinventa el género tanto a nivel visual como musical, (…) Mezclar, armonizar y adaptar toda esa serie de obras tan conocidas es un trabajo ímprobo y completamente revolucionario (…) Obra densa y visionaria, completamente alejada de la estética tradicional y fruto de una mente rebosante de creatividad. Absolutamente perfecta, única e irrepetible. Moulin Rouge es el futuro del musical y de una nueva forma de hacer cine. Inconmensurablemente bella y sólo apta para espectadores de elevada sensibilidad y gran capacidad de adaptación a las múltiples referencias culturales y artísticas manejadas con maestría por Luhrmann. (http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/255392.html)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

 

Quizá por la capacidad de ‘apropiarse’ de diversidad de elementos del pasado y descontextualizarlos, es por lo que se ubica a Luhrmann dentro de la ‘postmodernidad filmada’. Venerado por muchos y repudiado por no pocos, el cine de Luhrmann no deja indiferente a nadie. Si bien en anteriores publicaciones he manifestado no haber entendido ni las intenciones ni la visualidad de su versión de “El Gran Gatsby”, creo que en “Moulin Rouge!” el director australiano emerge como un “…virtuoso de las formas y la fragmentación en el cine contemporáneo, capaz de trasladar a nuestro tiempo atrevidas adaptaciones de universos poéticos del pretérito para proponer una iconoclasta negociación entre la dimensión onírica, la estética camp y el artificio pop.” (Carlos Reviriego. El Cultural. ‘El gran Gatsby, un capricho posmoderno’.17/05/2013).

Esa dimensión estética en la obra “Moulin Rouge!” ha sido capaz por constituir una super producción entre Australia y EEUU (‘Twentieth Century Fox’ y ‘Bazmark Films’), filmada en varios lugares geográficos como en estudios de Madrid, Sydney, Australia, los de la Fox de EEUU…entre otros.
Los equipos técnicos están conformados por decenas de personas. Solamente en los de maquillaje y peluquería, arte y vestuario pasan de cientos de especialistas… Si desean detalles, ver:http://www.imdb.com/title/tt0203009/fullcredits?ref_=tt_ov_st_sm

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

“Mouline Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

Al frente de los equipos de arte y vestuario, estuvo Catherine Martin, como Production Designer. Catherine, esposa de Baz Luhrmann desde 1997, ha colaborado con el director en otros títulos como “Australia” o “El Gran Gatsby” y, conjuntamente con el también australiano Angus Strathie, se responsabilizaron del vestuario de “Moulin Rouge!”, con el apoyo de decenas de asistentes y especialistas en calzado, accesorios, tocados, entre otros.

Antes de que Baz Luhrmann comenzara a colaborar con Catherine, ya lo había hecho con Angus Strathie como diseñador de vestuario, con “El amor está en el aire” (“Strictly Ballroom”, 1992), primer largometraje de ambos, director y diseñador. Angus continuó su trabajo para series de TV, hasta que nuevamente coinciden en “Moulin Rouge!”. Otros trabajos de el diseñador son: “A contracorriente” (Russell Mulcahy, 2003), “Catwoman” (Pitof, 2004), “El secreto de Adaline” (Lee Toland Krieger, 2015) y la serie para TV “Olympus” (Nick Willing, 2015– ).

Baz Luhrmann deposita su confianza en Angus Strathie, no solamente por su experiencia de trabajo en común anterior, sino porque el Strathie había diseñado los complejos vestuarios de una producción televisiva de la adaptación de la ópera de Puccini, “La Boheme”, además de otros proyectos teatrales relacionados con la ópera. Por tanto, el control de la espectacularidad de un musical que requería el proyecto de “Moulin Rouge!”, estaba, en cuanto en el vestuario, en manos de este creador.

Podrá o no gustarnos el resultado global de “Moulin Rouge!” pero, sin duda, a todos nos impactó su visualidad…desbordante en todos los sentidos…diferente, arriesgada, con buen gusto que combina el 1900 decadente con la estética actual…Un placer para los sentidos…¿no?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s