DANIEL RABEL y los ballets de corte del siglo XVII

En anteriores publicaciones nos hemos detenido en esa manifestación de las artes danzarias, característica de la Europa cortesana entre los siglos XVI y XVIII: el ballet cortesano o ballet de corte. Llamado en francés, “ballet de cour”, se define como género de ballet que incluye poesía, música vocal e instrumental, coreografía y escenografía, cuyo nacimiento se sitúa a finales del siglo XVI en la corte de Francia.

En el siglo XVII, la danza había llegado a ser el centro de la vida cortesana especialmente en Italia, y posteriormente en Francia adquirió pleno desarrollo. Catalina de Médicis en su condición de regente, desde 1560, de su hijo y nuevo rey de Francia Carlos IX, y posteriormente apoyando al futuro monarca y tercer hijo, Enrique III, se interesó en impulsar la danza dentro de la corte francesa.

Con sus amplios poderes, controló todas las actividades cortesanas y, en especial, los festejos. Es así como contrató al violinista y bailarín italiano Baldassarino de Belgioioso (quien afrancesó su nombre llamándose Balthasar de Beaujoyeux) para organizarlos y como resultado se presentó el 15 de octubre de 1581 un espectáculo-ballet que, con nombre “Le Ballet Comique de la Reine” se basó en la leyenda de Circe. La gran aceptación por los invitados de esta actividad propició que se extendiera por el resto de las cortes con gran rapidez.

Pero es durante el reinado de Luis XIII (1610–1643) cuando se realizan abundantes producciones de los ballets de corte en Francia, para llegar a su plenitud de apogeo durante la monarquía de Luis XIV, quien los utilizó como medio de propaganda de su poder y de la fastuosidad de su corte.

La estructura de un ballet de corte del siglo XVII era la misma de una obra dramática: un planteamiento, el nudo y el desenlace. Contaba con una obertura que exponía el tema con un recitado; después estaban las “entrées” equivalentes a los actos del teatro que mezclaban canto, recitado y danza; y por último el Gran Ballet o ballet general, que constituía la parte más fastuosa de todo el espectáculo.

Como saben, los intérpretes estaban conformados por una mezcla de cortesanos y bailarines profesionales. Desde la familia real hasta los ilustren invitados, eran convocados para tomar parte en los ballets cortesanos. En el curso de las diversas “entrées” los actores-bailarines van bailando por turno, hasta que en el último, todos se suman para el ‘gran final’.

Con mucha antelación se seleccionaba el pintor (o pintores-ingenieros) que serían los encargados de diseñar el decorado y el vestuario de los ballets de corte. Uno de los que desarrolló este trabajo en la época de Luis XIII era el pintor, grabador, miniaturista y botánico, Daniel Rabel (1578-1637).

Hijo de Jean Rabel, pintor oficial de la corte de Enrique III de Francia, Daniel desarrolló su trabajo inicial bajo las órdenes de María de Médicis, primero como retratista y luego en otros trabajos como ingeniero. En 1612 pasó a ser el artista oficial del duque de Nevers, para quien pintó paisajes y dibujos como resultado de su observación de la naturaleza. Alrededor de 1630’s fue nombrado artista oficial a Gastón, duque de Orleans, tercer hijo de Enrique IV. Se trasladó a París, para ejecutar un retrato de la prometida del rey Luis XIII, Ana de Austria.

A partir de 1617 y hasta su muerte en 1637, Rabel sería el encargado de realizar los decorados y el vestuario de los espectáculos de la corte. Se especializó, sobre todo, en el vestuario, siendo encargado, en ocasiones el decorado a otro artista aunque fuera bajo el control de Rabel.

Con gran influencia de las caricaturas grotescas del artista alemán Hans Weiditz, y los grabadores Peter Flötner y Erhard Schön, sin obviar el trabajo del también diseñador de la corte, Íñiigo Jones, los diseños de vestuario de Jean Rabel se caracterizaban por poseer un estilo a medias entre lo grotesco y la sátira. Es interesante observar cómo refleja las modas de la época, con una deliberada exageración de las formas. Cuellos de dimensiones desproporcionadas, armazones extremas, jubones que se alargan hasta las rodillas…

Para las diversas “entrées” del “Gran Ballet de la viuda Billebahaut” (estrenada en febrero 1626), Rabel desplegó su imaginación diseñando vestuarios que constituyen su visión de la moda francesa de principios del siglo XVII.

Daniel Rabel. Diseños para la "entrée des Hocricanes et des Hofnaques» del "Gran Ballet de la viuda Billebahaut" ( febrero 1626), Biblioteca Museo de la Ópera, Paris

Daniel Rabel. Diseños para la “entrée des Hocricanes et des Hofnaques» del “Gran Ballet de la viuda Billebahaut” (febrero 1626), Biblioteca Museo de la Ópera, Paris

Se observan en la «Entrée des Hocricanes et des Hofnaques» las versiones sobredimensionadas de los jubones tipo ‘panserón’, con los faldones cortísimos y los calzones ‘venecianos’ convertidos en un solo atuendo.

Daniel Rabel.«Entrée de la Douairière et de ses dames» del "Gran Ballet de la viuda Billebahaut" (febrero 1626)

Daniel Rabel. Diseños para la “entrée de la Douairière et de ses dames» del “Gran Ballet de la viuda Billebahaut” (febrero 1626)

En la «Entrée de la Douairière et de ses dames», el artista muestra a la viuda con un conjunto, cuya falda deja a la vista los altos chapines…los cuales, conjuntamente con las grandes lechuguillas de las damas, nos evidencian su referencia crítica a la moda española de 1500’s.

Daniel Rabel. Diseños para la "entrée des Esperlucattes» del "Gran Ballet de la viuda Billebahaut" (febrero 1626)

Daniel Rabel. Diseños para la “entrée des Esperlucattes» del “Gran Ballet de la viuda Billebahaut” (febrero 1626)

En la «Entrée des Esperlucattes» del mismo ballet, Rabel diseña el vestuario femenino en clara referencia a las exageraciones del ‘verdugado francés’. Se trata el ‘gran verdugado’ o ‘wheel farthingale’, el cual fue adoptado por muchas damas de la corte y monarcas como la reina Isabel I de Inglaterra.

Pero también Rabel diseñaba vestuario sin esa carga grotesca. Según el tema del ballet, el creador podía hacer diseños más sobrios y expresivos como los de la “entrada de los fantasmas” del «Ballet du Chasteau de Bicêtre», ballet del 1632.

Daniel Rabel. Diseños para la “entrada de los fantasmas” del «Ballet du Chasteau de Bicêtre», ballet del 1632

Daniel Rabel. Diseños para la “entrada de los fantasmas” del «Ballet du Chasteau de Bicêtre», ballet del 1632

Además de su labor como diseñador de los espectáculos de la corte, Daniel Rabel se destacó como botánico: Después de haber sido desterrado a Blois por el cardenal Mazarino, fundó el primer jardín botánico de la provincia, incorporando muchas especies importadas de América. Realizó ilustraciones sobre plantas con un gran nivel de detalle y rigor científico, también realizó una Biblia iluminada y publicó un libro sobre las armas en Alemania.

Algunas de las imágenes publicadas han sido extraídas de: Guy Spielmann, «Protocole de citation», Spectacles du Grand Siècle, http://opsis.georgetown.edu/SEME.citation.htm, 10 septembre 2014.
© 2014 Guy Spielmann

Más información:

Ballet du Grand Bal de la Douairière de Billebahaut. En línea: http://operabaroque.fr/boesset_douairiere.htm

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