Las Galerías del PALAIS ROYAL: centro de moda de París de finales del siglo XVIII

En publicaciones anteriores dedicadas a talleres, tiendas y oficios de la costura y la moda hemos comentado sobre los cambios que se produjeron tanto en la producción como en la venta de objetos de moda. Comentamos cómo en el siglo XVIII, con la creciente industrialización, se produciría la gradual desaparición de los gremios, institución avanzada para la sociedad medieval en la cual había surgido, pero ya antigua dentro de la modernización del sistema productivo.

Durante un tiempo, aquellos artesanos relacionados con la costura comenzaron a sustituir sus talleres, como centros de venta por otros espacios que pudieran llamar la atención de los potenciales clientes, ‘invadiendo’ las calles. Bajo toldos, primero al frente de sus talleres o tiendas y luego en otros espacios más transcurridos, presentaban sus productos lo cual creó no pocos litigios con las autoridades, por el uso indebido de las áreas reservadas al transeúnte.

En cuanto a la ubicación de estas ‘tiendas’ abiertas, además de las situadas en construcciones a pie de calle, surgieron las llamadas ‘galerías’ o ‘arcadas’. En este tipo de construcciones se destacaron principalmente los establecimientos de París, donde, desde el siglo XVI ya aparecieron este tipo de ventas, siendo la primera de ellas la ubicada en los corredores del Palacio de Justicia y descrita por un italiano que visitara a París en 1577 como lugar de encuentro de señoras y señores que conversan y miran las ofertas de los artesanos en frente de sus tiendas. Conocida como la “Galerie du Palais”, existen grabados del siglo XVII que reproducen algunos de los establecimientos.

Siguiente esta iniciativa aparece la que sería la más famosa de las galerías de París: la ubicada en el Palais-Royal, a la cual dedicamos estos apuntes.

El edificio que después se conocería como Palacio Real, fue construido para el Cardenal Richelieu en 1629, por lo que se nombró inicialmente “Palais-Cardinal”. Después de la muerte de Richelieu, el Palacio quedó en manos del rey Luis XIII, quien lo cediera a la reina Ana de Austria y a su hijo, el futuro Rey Luis XIV. Después de otros residentes, el Palacio fue vendido a la familia de Orleans, primos de los reyes de Francia. Fue heredado por Luis Felipe, el duque de Chartres, quien, a la muerte de su padre, se convertiría en el duque de Orleans en 1785.

A principios de la década de 1780, Luis Felipe hizo una serie de reformas sustanciales al Palacio Real, para darle un uso comercial a parte de sus estancias. Su idea era rentabilizar el inmenso espacio para poder afrontar las deudas y gastos del alto nivel de vida que poseía su familia. Es así como mandó a mejorar los acabados de las arcadas, reforzando con hierro y decorando con distintos motivos lujosos cada espacio que alquilaría a profesionales de venta de libros, tiendas de complementos y de otros objetos de consumo.

Pronto las galerías del Palais-Royal se convertirían en uno de los lugares de moda de la sociedad parisina. Llegó a tener a finales de la década, más de cien tiendas distribuidas a lo largo de sus 4 pisos, aumentando su prestigio más allá de las fronteras nacionales: el Palais Royal de París sería un centro turístico de Europa.

1780's. Grabado de la arcada y los jardines del Palais Royal

1780’s. Grabado de la arcada y los jardines del Palais Royal

Antes de la Revolución Francesa de 1789, se reunían en el Palacio Real los miembros de la alta clase, damas y caballeros dedicaban muchas horas a pasear bajo las arcadas, comprar o simplemente visitar libros, leer revista o periódicos, o tomarse un café en las muchas tiendas, cafeterías, restaurantes… que fueron instaladas en el recinto.

1800. Las galerías del Palais Royal

1800. Las galerías del Palais Royal

Se trataba de asistir para marcar la pertenencia a una clase ‘de calidad’, ‘culta’, que visitaba este sitio tan de moda e imprescindible de París, símbolo de los nuevos ideales democráticos promovidos por la Ilustración. Sitio para la apertura, la tolerancia y el civismo, así como un espacio para el debate racional e ilustrada que jugó una parte importante en la sociedad civil de la burguesía emergente (Social Mixing at the Palais Royal. En: http://users.manchester.edu/FacStaff/SSNaragon/Kant/LP/Readings/Hetherington.html)

Uno de los espacios más de moda dentro del Palais Royal eran las casas de cafés o ‘coffee-house’, idea copiada de Inglaterra, donde ya se habían instalado por la fiebre del café traído de Egipto y Turquía. En estas ‘coffee-house’ se vendía esencialmente café y chocolate, así como otros productos de dulcería, creando un ambiente tranquilo y agradable que invitaba a la conversación, debates e intercambio de ideas. Eran también adecuados para ser visitados por mujeres, al contrario que los lugares de venta de bebidas alcohol, en las cuales era mal visto la presencia de las féminas.

Lo cierto es que las Galerías del Palais Royal brindaron a la sociedad parisina del momento un lugar cómodo, seguro y elegante, lejos de la suciedad y el ruido de la calle, donde los visitantes podían –resguardados del frío o la lluvia- realizar sus compras, tomar un café o, simplemente pasear por sus espacios o cercanos jardines.

Las Galerías del Palais Royal posibilitaron un espacio para los productos relacionados con la apariencia tuvieran su difusión y aumentaran sus ventas. Las distintas tiendas ofertaban desde complementos como abanicos, chales, mantas…hasta sombreros, calzado, detalles y adornos del traje, tejidos….

1789. Louis Philibert Debucourt. Paseos por el Palais Royal

1789. Louis Philibert Debucourt. Paseos por el Palais Royal

Los grabados de Philibert Louis Debucourt “Paseos por la galería del Palais-Royal” han dejado una muestra de cómo se producía la afluencia de público a este espacio. Mezclados hombres y mujeres se acercan al mostrador de venta, pasean o, simplemente, conversan.

1787. Philibert Louis Debucourt “Paseos por la galería del Palais-Royal”

1787. Philibert Louis Debucourt “Paseos por la galería del Palais-Royal”

Conocido como el centro de moda de París, la zona se convertía en un verdadero espectáculo donde las personalidades a la moda engalanadas asistían tanto a comprar, como mirar y dejarse mirar. Especie de ‘mercado de lujo’ donde se combinaba el paseo, la sociabilidad y el consumo…

Tanta afluencia, sobre todo de miembros de la clase adinerada, propició que por las noches, en los jardines y cercanías del Palais Royal, los jugadores, los carteristas y prostitutas comenzaran a rodear el lugar y lo convirtieron, poco a poco, en lugar no recomendado…

Más información en:

DeJean, J. (2014) How Paris Became Paris: The Invention of the Modern City. New York: Bloomsbury

Social Mixing at the Palais Royal. En: http://users.manchester.edu/FacStaff/SSNaragon/Kant/LP/Readings/Hetherington.html

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