LA PINTURA DE GÉNERO. GERARD TER BORCH Y EL ARTE DE REPRODUCIR LA VESTIMENTA

Para todo investigador, en el proceso de búsqueda de referente sobre la vestimenta de alguna etapa histórica (antes del origen de la fotografía), es común que se amplíe el campo más allá del retrato. Los códigos a los que en cada etapa histórica estaba sometido el retrato pictórico, hacen que como documento éste no siempre reflejara con objetividad la realidad. A pesar de constituir una fuente inagotable para el estudioso de las formas del traje, no queda duda que al trabajar por encargo, existían muchas limitantes para que el artista pudiera expresar con verismo lo que observaba. Por otra parte, históricamente, en los retrato se reflejaban a los ricos y poderosos, cortesanos, jefes o familias de Estado…entre otros de las esferas más pudientes de la sociedad, glorificando la vanidad del retratado.

Y es la pintura de género la que, en muchas ocasiones, sirve como complemento referencial en cualquier investigación sobre el traje histórico. Entendida como obra pictórica en la que se representan escenas cotidianas en interiores o exteriores, la pintura de género ha existido desde la antigüedad. Desde las decoraciones murales de las tumbas egipcias que representan banquetes, actividades de ocio y escenas agrarias hasta las pinturas de los vasos griegos o etruscos, en ciertos mosaicos y pinturas romanas y las iluminaciones de los Libros de las Horas de la Edad Media.

Pero donde floreció principalmente la pintura de género fue en el Norte de Europa, en los Países Bajos desde finales del Renacimiento y, sobre todo a partir del siglo XVII. La influencia de las obras de El Bosco y Brueghel en cuanto a la representación de la vida cotidiana, aunque fuera dentro del marco de temas religiosos y la reforma protestante fueron dos factores que contribuyeron a la explosión de pintores dedicados a reproducir escenas de la vida cotidiana. El rechazo a las escenas bíblicas y de adoración a los santos y la composición de la sociedad de la región, bajo el dominio no de cortesanos y clero sino de los grupos mercantil y financiero, propició el terreno para el desarrollo de la pintura de género.

Obras realistas, para poder ser entendidas con facilidad por el amplio público, formato reducido, para su exhibición en los hogares de la clase media. Pinturas creadas por artistas locales como Adriaen e Isaak van Ostade, Jan Steen, Gerrit Dou o Gabriël Metsu…y, por supuesto, la figura de Vermeer de Delft, quien se convirtiera en el exponente máximo de un género típicamente holandés: la «pintura de género doméstico» o «pintura de interior». Vermeer, con sencillez en la composición y gran dosis de sentido poético reflejó la vida burguesa retratando a personajes enfrascados en actividades de la vida cotidiana, con un exquisito tratamiento de la luz y del color.

Cerca de éste, en cuanto a temática, se destacó otro artista: Gerard ter Borch (también conocido como Terburg, Terborgh y Terborch) (Zwolle, 1617 – Deventer, 1681). Ter Borch se inició en las Bellas Artes en el entorno familiar y su primer aprendizaje corrió a cargo de su padre, Gerard ter Borch, el Viejo. A los ocho años ya había ejecutado dibujos y estudios de gran calidad, como el “Caballero” conservado en el Rijksmuseum de Amsterdam. Completó su formación en Haarlem con el pintor de paisajes Pieter de Molijn y en 1635, estaba registrado en el gremio de pintores de esa ciudad. A partir de esa fecha realizó varios viajes. En Londres pasó por el estudio de Rober van Voerst, muy relacionado con los pintores de retratos flamencos y holandeses. Posteriormente viajó por Italia y España, donde retrató a Felipe IV. También pasó largas temporadas en los Países Bajos del Sur así como en Francia, lo que le permitió tener conocimiento de diferentes escuelas. En 1653 se encuentra en Delft, y en 1654 está documentado en Deventer, donde contrajo matrimonio con Geertruyt Matthys, y donde permaneció hasta su muerte en 1681 (tomado de Wikipedia:https://es.wikipedia.org/wiki/Gerard_ter_Borch).

Desde sus primeras pinturas Ter Borch prestó gran atención al tratamiento de la luz. Cuidaba con esmero la reproducción de los materiales,retratando las texturas de los tejidos con gran realismo. Elegante hasta para representar los asuntos más cotidianos de la sociedad de su tiempo, sus óleos desprenden delicadeza y un sentido extraordinariamente sutil del color.

A diferencia de Vermeer, Ter Borch se centró en escenas de la clase media-alta, recreando la temática de interiores en los que la mujer era siempre la protagonista y el hombre desempeña un papel secundario. Excelente retratista, dotaba de gran expresividad a sus figuras, perfectamente dibujadas, destacándose, además, por su detallada técnica en la representación de los tejidos.

Con una obra no demasiado extensa, hemos seleccionado de ella los cuadros: “Curiosidad” (1660-1662); “Mujer leyendo una carta” (1660-1662); “Músicos” (1675); “Mujer en el espejo” (1650) y “El concierto” (1655). En ellos, se observa la perfección en la reproducción no solamente de los tejidos de satén de seda de sus personajes (algunos con festones en pieles) sino el cuidado con que Ter Borch reflejaba el corte o patronaje de los conjuntos de la moda femenina de mediados del siglo XVII.

El cuerpo rígido, escotado y prolongado al frente se refleja en las damas retratadas en “Curiosidad” y “Mujer leyendo…”, la primera de las cuales lleva las mangas atadas…

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Gerard Ter Borch: “Curiosidad” (1660-1662). Detalle

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Gerard Ter Borch: “Mujer leyendo una carta” (1660-1662). Detalle

..en “Músicos” vemos la variante holandesa del “abrigo visite”…

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Gerard Ter Borch: “Músicos” (1675). Detalle

… y la joven que aparece de espaldas en “El concierto” es ‘vestida’ por el artista con una especie de “caraco” entallado que detalla el ajuste por el corte de la parte posterior de la prenda…

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Gerard Ter Borch: “El Concierto” (1655). Detalle


Les animo a que entren en la red y visualicen más ejemplos de la obra de este autor, cuya producción será siempre un referente del vestir de una época y un lugar.

Más información:

Enciclopedia del Museo del Prado: https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/borch-gerard-ter/a75ecd21-6949-4236-8032-d4e3863428d1

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