GILBERT CLARK y ADRIAN. Dos versiones para una sola diva

En anteriores publicaciones he comentado cómo el sistema de estudios, (‘studio system’) en los años en que se desarrolla el cine como industria en EEUU, estuvo basado en tres conceptos: estudios, géneros y estrellas. Las grandes productoras pronto se percataron de la “rentabilidad” de algunos actores o actrices y comenzaron a preocuparse seriamente en la elección y lanzamiento de sus estrellas. Nació entonces el “star system” (expresión inglesa traducible por “sistema de estrellato” o “sistema de las estrellas”). Se trata de un “fórmula” que cifraba el éxito comercial en el renombre y en la celebridad de las estrellas que intervenían en una película. Desde el punto de vista empresarial, consistía en el sistema de contratación de actores en exclusividad y a largo plazo utilizado por los estudios de Hollywood para asegurarse el éxito de sus películas. Cada actor/actriz contratado debía encarnar ciertos arquetipos idealizados. Su vida íntima, sus bodas, sus divorcios, sus escándalos fabricados…, se transforman en productos consumibles que la publicidad y las revistas se encargan de distribuir y comercializar.

Es durante este período cuando se crean los Departamentos de Vestuario en los estudios, que integraron a los antiguos almacenes, como parte de una estructura creativa y de producción cada vez más sólida. Una vez reconocida la importancia del vestuario para la “fórmula” del ‘star system’, se impuso la necesidad de “acreditar” y prestigiar a la figura que desempeñe ese rol. Integrado de lleno en la conformación de la atmósfera vestimentaria de un filme, el diseñador de vestuario adquirió una responsabilidad equiparable a los restantes componentes del equipo de creación, convirtiéndose en el responsable máximo del “look” de la ‘estrella’ en cada película, llegando a ser tan popular como a quienes viste.

Y una de las ‘estrellas’ indiscutibles de una de las grandes productoras de los años dorados del cine de Hollywood –la Metro-Goldwyn-Mayer- fue Greta Garbo (Estocolmo, 1905-Nueva York, 1990). Nacida en Södermalm, barrio humilde de Estocolmo con el nombre de Greta Lovisa Gustafsson, se convirtió en uno de los mitos del Séptimo Arte. Inició su carrera artística como modelo publicitaria, dedicándose al cine a partir de 1920 en Suecia, donde participó en varias producciones como extra, vivió la mayor parte de su vida en Estados Unidos. En 1925, un año después de haber desempeñado su primer papel protagonista en la película muda sueca “La saga de Gösta Berling” (Mauritz Stiller, 1924), fue contratada por los estudios Metro Goldwyn Mayer, trasladándose a Hollywood donde comenzó una carrera en EEUU en la que asumió, principalmente, personajes del género dramático.

Su estilo actoral, su rostro enigmático y los personajes interpretados le valió el apelativo de «la mujer que no ríe». Actuó en varias películas mudas y publicitada con el eslogan de «¡Garbo habla!», en 1930 se estrenó su primera película sonora: “Anna Christie”, la cual le valió la primera de sus cuatro nominaciones a los premios Óscar como mejor actriz. Durante la década de 1930, fue dirigida por cineastas como Clarence Brown, George Fitzmaurice o Edmund Goulding, y actuó junto a algunos de los actores más importantes de aquellos tiempos como Robert Montgomery, Clark Gable, Melvyn Douglas y John Gilbert.

Su precoz retiro con apenas 36 años contribuyó a engrandecer la leyenda de La Garbo. Su vida siempre estuvo rodeada de misterio y de múltiples preguntas que jamás respondió. Se retiró a edad muy temprana y vivió el resto de su vida casi recluida. El American Film Institute la considera la quinta estrella femenina más importante de la historia del cine. Fue conocida con los apodos de «La divina» y su vida siempre estuvo rodeada de misterio y de múltiples preguntas que jamás respondió. Se retiró a edad muy temprana y vivió el resto de su vida casi recluida.

Una de las primeras películas mudas que protagonizó Greta Garbo en Hollywood fue “Anna Karenina”, dirigida por Edmund Goulding en 1927. Con título original “Love”, se trata de una adaptación de la novela de Tolstoi. Una joven y hermosa Greta Garbo encarnó a este mítico personaje dama de la alta sociedad rusa que vive una apasionada historia de amor extraconyugal. Su mirada y su rostro trasmitieron el drama y para definir su imagen, se contó con un diseñador que recientemente había sido contratado por la Metro-Goldwyn-Mayer: Gilbert Clark (1897-1977).

Greta Garbo - 'Love' (1927) - Costume designer- Gilbert Clark

Arriba y abajo: Fotograma de “Anna Karenina” (Edmund Goulding, 1927)

Greta Garbo in Love 1927

Greta Garbo and John Gilbert in 'Love,' a 1927 silent adaptation
Pocos datos existen sobre la biografía de este diseñador, solamente su filmografía, recogida en la base de datos IMDb, donde consta como primer crédito, películas a partir de 1924. En muchas de las películas diseñadas por Clark debía crear la imagen vestimentaria de las ‘divas’ en contrato en exclusiva con la Metro-Goldwyn-Mayer: Lillian Gish, Norma Shearer, Joan Crawford y Greta Garbo, a quien vistió, entre otras, para: “The Divine Woman” (Victor Sjöström, 1928), “The Mysterious Lady” (Fred Niblo, 1928). En 1929 Clark se abandonó la MGM, realizando sus tres últimos trabajos como creador independiente.

Quien relevó a Gilbert Clark como diseñador de estudio de la Metro, sería Adrian Adolph Greenberg (1903 – 1959), más conocido como Adrian. A partir de “La mujer ligera” (Clarence Brown, 1928) será el encargado de continuar potenciando a una de las actrices más rentables de la productora: Greta Garbo. Títulos como “Romance” (1930), “Inspiración” (1931), “Ana Karenina” (1935) todas dirigidas por Clarence Brown, “Mata Hari” (George Fitzmaurice, 1931), “Margarita Gautier” (George Cukor, 1936) o “Ninotchka” (Ernst Lubitsch, 1939), contaron con el vestuario creado por Adrian, cuyo prestigio aumentó rápidamente dentro del mundo del cine.

Anna-Karenina-02

Arriba y abajo: Fotogramas de “Anna Karenina”  (Clarence Brown, 1935)

Anna Karenina (1935)
Greta Garbo in Anna Karenina (1935), directed by Clarence Brown.

Dos versiones de la novela de León Tolstoi ‘Anna Karenina’. Una versión muda y otra sonora, ambas con la misma protagonista en el mismo papel. La imagen, sin embargo, no varía mucho, el rostro de la ‘diva’ no debía ser demasiado transformado, ni aún por las exigencias de la época del lugar de la acción. Las variaciones, como casi siempre sucede en el cine por la presencia del primer plano o planos medios, son más evidentes en la estética del rostro, peinado y tocados. En la versión de 1927 Clark manipula el vestuario de la época para adaptarlo a la estética contemporánea. Se observa cómo los tocados son ‘encajados’, según la moda de los sombreros que apenas mostraban las cejas; el cabello era peinado dando la apariencia de ser corto; la boca era destacada más pequeña…todo según el estilo ‘garçonne’ imperante en los años 20’s. En la Karenina de 1935, el peinado es casi una copia de los correspondientes a la moda de los años 1930’s, con el frente rizado y más largo el resto. Adrian diseña tocados pequeños, menos encajados…tanto peinado como tocado muestra el rostro, en el que se destacan unas cejas finas curvadas y alargadas.

Terminamos estos apuntes con palabras de Salvador Sainz: “Dos miradas distintas pero con un mismo rostro. La Anna Karenina del gran Tolstoy brilló a gran altura en estas dos versiones con Greta Garbo pero de dos épocas distintas. Una como estrella emergente y otra como actriz ya consagrada. La versión sonora capta mejor la visión trágica de la literatura rusa de la época. Dos melodramas románticos de gran altura servidos con un bello rostro de un mito cinematográfico”.

Datos de ambas producciones:

Ana Karenina (Love, 1927) / Productor & Director: Edmund Goulding / Guión: Frances Marion, Lorna Moon basado en la novela de Leon Tolstoi / Fotografía: William H. Daniels / Dirección artística: Cedric Gibbons, Alexander Toluboff / Diseño de vestuario: Gilbert Clark / Principal Reparto: Greta Garbo (Anna Karenina), John Gilbert (Vronsky), George Fawcett (Gran Duque), Emily Fitzroy (Gran Duquesa), Brandon Hurst (Karenin), Philippe De Lacy (Serezha, el hijo).

Ana Karenina (Anna Karenina, 1935) / Productor: David O. Selznick / Director: Clarence Brown / Guión: S.N. Behrman, Clemence Dane, Salka Viertel, basado en la novela de Leon Tolstoi / Dirección artística: Cedric Gibbons / Fotografía: William H. Daniels / Diseño de vestuario: Adrian / Reparto: Greta Garbo (Anna Karenina), Fredric March (Vronsky), Freddie Bartholomew (Sergei), Maureen O’Sullivan (Kitty), May Robson (Condesa Vronsky), Basil Rathbone (Karenin), Reginald Owen (Stiva), Phoebe Foster (Dolly), Reginald Denny (Yashvin).

Más información:

Salvador Sainz (2011): “Ana Karenina (1927 y 1935). En: http://salvadorsainz.blogspot.com.es/2011/07/ana-karenina-1927-y-1935-greta-garbo.html

Joaquín Mª Aguirre (2013): “El camino de la adaptación: de Love (1927) a Anna Karenina (2013)”. En: “El juego sin final”. En línea: http://eljuegosinfinal.blogspot.com.es/2013/04/el-camino-de-la-adaptacion-de-love-1927.html

 

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